La modificación puntual del planeamiento afecta a una parcela de más de 20.000 metros cuadrados en la zona de El Barrigón. La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha presentado alegaciones al considerar que la actuación supone un riesgo para el litoral y podría sentar un precedente urbanístico en la costa asturiana

Un proyecto urbanístico planteado en el entorno de la playa de La Isla, en el concejo de Colunga, ha reabierto el debate sobre la protección del litoral asturiano y los límites del desarrollo residencial en zonas de alto valor paisajístico. La iniciativa contempla la construcción de 28 viviendas unifamiliares en una finca de 20.398 metros cuadrados situada en la zona de El Barrigón, junto al mar, a través de una modificación puntual de las Normas Subsidiarias de Planeamiento que actualmente se encuentra en tramitación. La propuesta ha motivado la presentación de alegaciones por parte de la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, que cuestiona tanto la ubicación del proyecto como su encaje dentro de los criterios de protección establecidos para el litoral. Desde la organización consideran que la actuación permitiría urbanizar una zona actualmente libre de edificaciones y próxima a la playa, transformando de manera significativa la imagen del enclave.
Según sostiene el colectivo ecologista, la modificación urbanística permitiría desarrollar viviendas en una franja situada a escasa distancia de la costa. La entidad señala que la limitación prevista se situaría en torno a los 20 metros respecto a la playa, una distancia que considera insuficiente en comparación con los criterios recogidos en el Plan de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA) para determinados suelos rústicos situados fuera de los núcleos urbanos. La organización advierte además de que este tipo de actuaciones podrían abrir la puerta a futuras transformaciones urbanísticas en otros puntos del litoral asturiano. En este sentido, recuerdan que durante las últimas décadas la costa de Asturias, especialmente en las zonas central y oriental, ha estado sometida a una importante presión urbanística que se redujo tras la crisis inmobiliaria, pero que, a su juicio, vuelve a intensificarse debido al creciente interés residencial en áreas próximas al mar.
Entre los argumentos incluidos en las alegaciones, la Coordinadora Ecoloxista sostiene que la construcción de las 28 viviendas generaría un impacto visual relevante desde la playa de La Isla. Actualmente, los terrenos afectados están ocupados por praderías sin edificaciones, por lo que la futura urbanización supondría la incorporación de nuevos volúmenes constructivos en primera línea de costa. Asimismo, el colectivo considera que el desarrollo podría afectar a la percepción y uso público del entorno litoral. Entre otras cuestiones, señala que la creación de nuevos accesos vinculados a las viviendas podría generar limitaciones en zonas próximas a la servidumbre de costas y cuestiona que el proyecto garantice adecuadamente la conexión y el acceso al mar en la parte oriental de la playa.
Otro de los aspectos que preocupa a la organización es la capacidad de las infraestructuras existentes para absorber un incremento de población durante los meses de mayor afluencia. Según apuntan, la zona ya registra dificultades relacionadas con el abastecimiento de agua potable y con el saneamiento, especialmente durante la temporada estival, cuando aumenta notablemente la ocupación residencial y turística. La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha anunciado que continuará participando en el procedimiento administrativo con el objetivo de intentar frenar la actuación. La entidad considera que proyectos de estas características pueden comprometer la conservación de espacios costeros de elevado valor natural y paisajístico.