Los sindicatos alertan de que los conductores comenzaron a prestar servicio sin preparación específica y advierten de las dificultades que presentan algunos itinerarios rurales

La puesta en marcha del nuevo servicio de microbuses rurales de Gijón ha comenzado acompañada de las primeras críticas por parte de los trabajadores de Emtusa. El Comité de Empresa de la compañía municipal de transportes ha denunciado este martes una serie de «importantes deficiencias» en la implantación del servicio, que afectan a la accesibilidad de los vehículos, la formación de los conductores, la planificación de los itinerarios y la apuesta por la sostenibilidad.
Aunque los representantes sindicales reconocen los beneficios que supone la incorporación de este transporte para los vecinos de la zona rural, consideran que su puesta en funcionamiento debería haberse realizado con una mayor planificación y contando con la experiencia de los profesionales que prestan diariamente el servicio.
Uno de los principales problemas señalados por el Comité de Empresa está relacionado con las condiciones de acceso a los nuevos microbuses. Según denuncian, los vehículos disponen de escalones que pueden dificultar su utilización por parte de personas mayores y usuarios con movilidad reducida.
Los sindicatos recuerdan que la accesibilidad debe constituir una prioridad en cualquier servicio de transporte público, especialmente cuando está destinado a atender las necesidades de movilidad de los vecinos de la zona rural.
Conductores sin formación específica para manejar los nuevos vehículos
Otra de las cuestiones que ha generado malestar entre los trabajadores es la ausencia de formación previa para manejar los microbuses. El Comité de Empresa asegura que los vehículos permanecieron durante todo el verano en las instalaciones de Emtusa sin que se organizasen sesiones formativas específicas para el personal encargado de conducirlos.
Esta situación habría afectado también a los profesionales que comenzaron a prestar el servicio desde su primer día de funcionamiento.
Los representantes sindicales explican que los nuevos microbuses incorporan características y sistemas diferentes a los habituales en el resto de la flota municipal. Entre ellos destacan el funcionamiento del GPS, el cambio secuencial, los sistemas de freno de parada y emergencia y las particularidades de la suspensión.
Por este motivo, consideran que la formación previa debería ser un requisito «básico» antes de incorporar cualquier nuevo modelo de vehículo al servicio público.
Recorridos cuestionados y críticas por los motores de combustión
El Comité de Empresa también denuncia que no se haya contado con la participación de los trabajadores a la hora de diseñar los nuevos recorridos rurales.
Según advierte, determinados itinerarios atraviesan zonas que presentan dificultades para la circulación de estos vehículos, una circunstancia que podría afectar tanto al funcionamiento del servicio como a las condiciones de seguridad.
Los sindicatos reclaman que se aproveche el conocimiento de los conductores para diseñar, modificar y evaluar los trayectos, especialmente en aquellas carreteras rurales que presentan mayores complicaciones.
A estas críticas se suma la elección de vehículos de combustión en un momento en el que Emtusa se encuentra inmersa en un proceso de renovación y electrificación de su flota. Los representantes de los trabajadores consideran «especialmente cuestionable» esta decisión, teniendo en cuenta los objetivos municipales de reducción de emisiones.
Ante esta situación, el Comité de Empresa reclama que se corrijan «cuanto antes las deficiencias detectadas» para garantizar un servicio accesible, seguro y adecuadamente planificado.
Los sindicatos insisten en que la mejora del transporte público rural debe ir acompañada de una correcta formación de los profesionales, una planificación que tenga en cuenta las características de los recorridos y una apuesta coherente con la modernización de la flota municipal.