Colectivos y particulares se concentraron este sábado para reclamar soluciones al Ayuntamiento y a la empresa adjudicataria mientras mantienen sus denuncias por presuntas irregularidades en la atención a los animales

La situación del albergue animal de Langreo volvió este sábado al centro del debate público. Decenas de personas se concentraron en el concejo para reclamar medidas inmediatas al Ayuntamiento y a la empresa gestora del servicio, Dog Harmony, en una movilización marcada por las críticas al estado de los animales y a la gestión del centro. La convocatoria reunió a activistas, vecinos y defensores del bienestar animal que exigieron cambios estructurales y una respuesta institucional ante unas denuncias que, según los organizadores, no son nuevas y se arrastran desde hace años. Durante la protesta, los asistentes insistieron en que seguirán visibilizando la situación mientras no se adopten soluciones concretas.
El mensaje principal de la concentración apuntó a una doble responsabilidad. Por un lado, los convocantes señalaron al Ayuntamiento de Langreo como último responsable del servicio por su capacidad de supervisión y control. Por otro, dirigieron duras críticas a Dog Harmony, empresa adjudicataria de la gestión, a la que atribuyen deficiencias organizativas y abandono en la atención a los animales.
La movilización se produce días después de que salieran a la luz nuevas denuncias públicas sobre el funcionamiento de los albergues de Langreo y Mieres, ambos gestionados por la misma empresa. En las últimas semanas, testimonios de trabajadores y colectivos animalistas habían alertado de supuestas carencias en alimentación, atención veterinaria, recogida de animales y medios materiales. Entre las acusaciones difundidas figuran retrasos en actuaciones urgentes, falta de recursos básicos y presuntos incumplimientos de las condiciones del contrato. También se denunciaron situaciones de deterioro físico de algunos animales y deficiencias en la organización interna del servicio.
Sin embargo, tanto la empresa gestora como el Ayuntamiento de Langreo ya habían rechazado públicamente esas acusaciones en fechas recientes. Ambas partes defendieron que existen controles periódicos, seguimiento veterinario e inspecciones regulares, y enmarcaron parte de las críticas en un conflicto laboral interno.
“No nos van a callar”

Durante la concentración de este sábado, los asistentes reiteraron que no abandonarán la presión social. Los convocantes defendieron que la prioridad debe situarse en el bienestar de los animales acogidos y reclamaron una revisión profunda del modelo de gestión. También pidieron que se esclarezcan las denuncias conocidas en las últimas semanas y que, en caso de confirmarse irregularidades, se adopten medidas administrativas o contractuales.
Aunque la movilización se celebró en Langreo, los convocantes extendieron igualmente sus críticas al albergue de Mieres, gestionado también por Dog Harmony, localidad donde está prevista la misma concentración este domingo.