
Cimadevilla volvió a recordar a su vecino en el quincuagésimo aniversario de su asesinato, aún sin resolver, con un acto que llenó la plaza ‘del Lavaderu’ con diferentes intervenciones de amigos y colectivos en el que se colgó ropa con mensajes de cariño en un tendal improvisado en el lugar

«Vaya poderío que tuviste, fíu, y no había armarios pa ti». Con esa frase Rosa Alonso, hermana del inolvidable Rambal, participaba muy emocionada en el homenaje a tan ilustre vecino de Cimadevilla. De hecho, hasta recibió un dibujo de él, realizado por Noa Martínez, alumna del Colegio Evaristo Valle.
Cincuenta años se cumplen desde su asesinato, aún sin resolver, pero Rambal sigue viviendo en la memoria de los vecinos y amigos del barrio alto. Y, por supuesto, en la plaza Periodista Arturo Arias, más conocida por la plaza ‘del Lavaderu’, el popularísimo punto de encuentro de Cimadevilla cuenta con la presencia del hijo de Concha ‘La Guapa’, como se referían a la madre de Ramabal, desde que en el año 2023 se colocara una estatua, a tamaño natural, de su rompedora y controvertida figura.
Este domingo, coincidiendo con la fecha de su desaparición, la Asociación de Vecinos Gigia Cimavilla organizó un multitudinario recuerdo de la misma, citando a más de una treintena de colectivos de la ciudad, además de amistades del icono LGTBIQ+, que, sin ni siquiera quererlo, es todo un referente a seguir a día de hoy. Presentaron el acto Carla Petrelli y Sara Ceballos, de la asociación Gigia, dando la palabra a Montserrat López Moro, concejala de Cultura, Museos e Industrias Creativas de la ciudad, y a Nuria Rodríguez López, directora general de Participación Ciudadana, Transparencia, Diversidad Sexual y LGTBI del Principado de Asturias.
No fueron las únicas en hablar, ya que cada grupo participante regalaba a la estatua de ‘Rambalín’, como lo llama el artista Rodrigo Cuevas en uno de sus temas, y que por descontado sonó en el acto, una frase que era la antesala del acto simbólico de la soleada mañana. También se realizó la cuelga de camisetas, banderas o mandiles en el tendal ocasional que se colocó en la abarrotada plaza. Porque ésa, además de sus frases lapidarias, es una imagen que sigue en la mente de los amigos y vecinos del barrio: Rambal, con un cubo lleno de ropa, yendo a tenderla precisamente a la plaza que lo homenajeaba.
Violeta ‘La Tarabica’ vociferó con la gracia que la caracteriza alto y claro: «Por ti, Rambal, el mejor del barrio, junto conmigo». Mientras, Jacinto ‘El Mono’, dedicado a la faena en el mar, recordaba lo bien que lo pasaban cuando se disfrazaban para las fiestas del barrio, pero también la triste imagen que tiene grabada en la mente del humo que salía de la casa de su amigo. Se estaba quemando junto con él…
Más allá de los recuerdos, lo que está claro es que Alberto Alonso ‘Rambal’ caló profundo en el corazón, y no solo del barrio, sino de todo tipo de colectivos. Y como dijo su hermana: «La que liaste, fíu».



















