La tecnología OPS permitirá a los buques conectarse a tierra y dejar de emitir gases en pleno atraque

El Puerto de Gijón avanza en su transformación energética con el despliegue del sistema OPS (Onshore Power Supply), una infraestructura clave que permitirá a los buques conectarse a la red eléctrica terrestre durante su estancia en puerto. Esta iniciativa, enmarcada en el proyecto EALINGWork Gijonport, supone un paso decisivo hacia la descarbonización de la actividad portuaria y la mejora de la calidad ambiental en el entorno urbano.
El proyecto cuenta con un presupuesto total de 8,5 millones de euros, de los cuales más de 2,6 millones proceden de financiación europea, y tiene un plazo de ejecución de 39 meses. Su objetivo principal es dotar al Puerto de Gijón de una solución tecnológica que permita a los buques apagar sus motores auxiliares mientras están atracados, reduciendo así emisiones contaminantes, ruido y consumo de combustibles fósiles.
La tecnología OPS, también conocida como “cold ironing”, consiste en suministrar electricidad desde tierra a los barcos mediante un sistema de conexión segura y adaptada a sus necesidades energéticas. Esto implica la instalación de infraestructuras eléctricas específicas, equipos de transformación y sistemas de control que garanticen un suministro estable y compatible con los requerimientos técnicos de cada embarcación.
Según se detalla en la documentación del proyecto, el impacto ambiental de esta actuación será significativo. Entre los beneficios más destacados se encuentra la reducción drástica de emisiones atmosféricas, especialmente de óxidos de nitrógeno (NOx), dióxido de azufre (SO₂) y partículas en suspensión. Asimismo, se prevé una disminución notable del ruido en las zonas portuarias, lo que contribuirá a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y la integración del puerto con la ciudad.
El desarrollo del EALINGWork Gijonport se estructura en varios paquetes de trabajo que abarcan desde la planificación inicial hasta la puesta en marcha y difusión del proyecto. En una primera fase se aborda la gestión y coordinación general, garantizando el cumplimiento de los objetivos, plazos y requisitos establecidos por la Unión Europea. Posteriormente, se lleva a cabo la redacción del proyecto constructivo, que define las especificaciones técnicas, los criterios de seguridad y las condiciones ambientales de la infraestructura.
La ejecución de las obras se centrará en el muelle de La Osa, donde se instalarán los sistemas necesarios para la conexión OPS. Esta fase incluye tanto actuaciones civiles como eléctricas, así como la implementación de medidas de seguridad, salud laboral y gestión de residuos. En paralelo, se desarrollará un sistema de gestión de cables que facilite las operaciones de conexión y desconexión de los buques, minimizando riesgos y optimizando la operativa portuaria.
Uno de los elementos clave del proyecto es el centro de transformación y conversión energética, que permitirá adaptar la electricidad de la red local a los niveles de tensión y frecuencia requeridos por los buques. Este componente es esencial para garantizar la compatibilidad del sistema y su funcionamiento eficiente y seguro.
Además de la infraestructura física, el proyecto contempla una fase de pruebas, verificaciones y certificaciones antes de su entrada en servicio. También se incluye la formación del personal encargado de operar y mantener el sistema, asegurando así su correcto funcionamiento a largo plazo.
La iniciativa no solo tiene un componente técnico, sino también estratégico. El Puerto de Gijón se posiciona como un nodo logístico alineado con las políticas europeas de sostenibilidad, como el Pacto Verde y el programa “Fit for 55”. La implantación del OPS refuerza su competitividad, atrae nuevos tráficos y consolida su papel dentro de las redes transeuropeas de transporte (TEN-T).
Por último, el proyecto incorpora acciones de comunicación, difusión y transparencia para dar a conocer sus avances y resultados. A través de la web, materiales divulgativos y otras iniciativas, se busca visibilizar el apoyo europeo y sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de la transición energética en el ámbito portuario.
Con esta actuación, el Puerto de Gijón da un paso firme hacia un modelo más sostenible, eficiente y respetuoso con el entorno, convirtiendo una política europea en una infraestructura real con impacto directo en la ciudad y su entorno.