Los colectivos pacifistas convocan una semana de protestas y sitúan a Moriyón en el centro de la polémica

La plataforma Asturies pola Paz ha vuelto a mostrar su rechazo al Festival Aéreo de Gijón y a las actividades vinculadas al evento, al considerar que la ciudad afronta una «semana militarista» marcada por la exhibición de aeronaves militares y la promoción de armamento. Frente a ello, el colectivo ha organizado una serie de actos reivindicativos que culminarán el próximo 26 de julio con la celebración de la Folixa pola Paz, una jornada alternativa con actividades culturales y de sensibilización.
En un comunicado difundido este fin de semana, la organización sostiene que, aunque la actualidad inmediata continúa centrada en el deporte, tanto la publicidad instalada en distintos puntos de Gijón como la presencia del Festival Aéreo en los medios de comunicación anticipan una intensa semana de promoción de las Fuerzas Armadas y del material militar que participará en la exhibición del domingo.
Para Asturies pola Paz, este tipo de eventos trascienden el ámbito del ocio o del espectáculo y constituyen una forma de normalizar el militarismo. El colectivo critica especialmente la exhibición de aviones de combate y otros medios militares en un contexto internacional marcado por diversos conflictos armados.
La plataforma denuncia, además, lo que considera un «desaforado» incremento del gasto destinado al armamento y sostiene que las exhibiciones aéreas contribuyen a ofrecer una imagen positiva de ese material militar. En su opinión, estas actividades forman parte de una estrategia de difusión pública que busca legitimar el incremento de la inversión en defensa y la preparación para futuros conflictos.
Como respuesta, Asturies pola Paz ha diseñado un calendario de movilizaciones que se desarrollará a lo largo de la próxima semana. El primer acto será una rueda de prensa prevista para el martes 22 de julio en el Ayuntamiento de Gijón, donde las entidades convocantes explicarán los motivos de la Folixa pola Paz y presentarán el programa de actividades.
Posteriormente, el viernes 24 de julio tendrá lugar una jornada de reflexión y un pasacalles en el parque conocido como «El Chino», en Cimavilla, con el objetivo de visibilizar el rechazo a la presencia militar en la ciudad y preparar la movilización principal.
El acto central llegará el domingo 26 de julio con la celebración de la Folixa pola Paz, una iniciativa organizada por Codopa, Acción en Red, el Conseyu de la Mocedá y, como novedad este año, Ecoloxistes n’Aición, que se incorpora a la organización del evento.
Los promotores insisten en que esta convocatoria no pretende ser únicamente una alternativa para quienes deseen evitar el ruido de los aviones de combate durante el Festival Aéreo. Según explican, el objetivo es reunir a todas aquellas personas que rechazan «la parafernalia militarista» y consideran que este tipo de exhibiciones forman parte de un proceso de preparación y normalización de las guerras que actualmente se desarrollan en distintos lugares del mundo.
En el comunicado, la plataforma dirige además un mensaje directo a la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, a quien responsabiliza del respaldo institucional al Festival Aéreo. «Señora alcaldesa, deje de promocionar la guerra en el concejo de Xixón», concluye el texto, convirtiendo esa petición en el principal lema de la movilización.
La protesta se suma a las críticas que distintos colectivos pacifistas vienen realizando desde hace años con motivo del Festival Aéreo de Gijón, un evento que congrega cada verano a cientos de miles de personas en el litoral gijonés y que continúa siendo uno de los actos más multitudinarios del calendario estival de la ciudad. Mientras el Ayuntamiento defiende su valor turístico y su capacidad de atraer visitantes, las organizaciones convocantes sostienen que la ciudad debería apostar por iniciativas que promuevan la cultura de paz en lugar de exhibiciones de carácter militar.
Quizas deberían hacer esa protesta en Marruecos, Rusia, USA, Irán, Israel, etc. ¿Quién nos va a defender, y con qué, en el caso de una agresión extranjera?