Una de las dos personas acusadas, una mujer, no ha comparecido a la vista oral fijada para esta mañana en Gijón, en la que la Fiscalía pedía tres años y medio de prisión; su pareja, también imputada, sí se ha personado

Nada hacía indicar que la de este miércoles sería una mañana anómala en la sede gijonesa de la Audiencia Provincial… Y, sin embargo, todo se ha torcido de súbito. Según ha podido confirmar este diario, cierta mujer que hoy debería haberse sentado en el banquillo acusada, junto a su pareja, de robarle la tarjeta de crédito a su jefe en 2021, y de sustraerle 13.567,61 euros dos años después, no se ha presentado a la vista oral, fijada para las 10 horas. El hecho de que sea la segunda incomparecencia de la procesa ha llevado a la Fiscalía -que pide para ambos una pena de tres años y medio de prisión- a solicitar la emisión de una orden de busca y captura por parte de la autoridad judicial. Su pareja, en cambio, sí se ha personado en los Juzgados de la ciudad, aunque no ha sido suficiente para impedir la suspensión de la cita; por el momento, la petición no ha recibido respuesta.
Según el relato presentado por el Ministerio fiscal, el origen de los hechos se dio en 17 de noviembre de 2021. Ese día la acusada, que trabajaba en el negocio hostelero de la víctima, ubicado en la calle Alcarria, en Pumarín, y que contaba con llaves de su domicilio para hacerle recados, accedió a la vivienda y se llevó la tarjeta en cuestión, que le había sido enviada a su jefe por correo ordinario. Casi un año y medio después, a mediados de 2023, el drama alcanzó su segundo capítulo: entre los días 2 de julio y el 7 de agosto tanto la mujer como su pareja sentimental efectuaron con la mencionada tarjeta numerosos pagos y reintegros en cajeros automáticos, siempre sin consentimiento del hostelero.
La denuncia posterior posibilitó identificar a los supuestos autores, a los que se les imputan delitos continuados de estafa agravada. De ahí que, aparte de las penas de cárcel, con inhabilitación del derecho al sufragio pasivo mientras dure la condena, se pida para ambos el pago de una cuota diaria de diez euros, el reintegro de lo sustraído a la víctima, y el abono de los intereses legales correspondientes.