La consejera defiende que el nuevo marco aportará más flexibilidad y seguridad jurídica mientras sigue el diálogo con el Simpa

La consejera de Salud del Principado, Concepción Saavedra, ha anunciado este domingo que el Gobierno asturiano reactivará el proyecto para desarrollar una normativa propia que regule las condiciones del personal sanitario, ante la situación de estancamiento que atraviesa la reforma del Estatuto Marco impulsada por el Ministerio de Sanidad.
Saavedra explicó que la elaboración de una regulación autonómica ya figuraba entre los objetivos de la actual legislatura, aunque la iniciativa quedó aparcada cuando el departamento que dirige Mónica García anunció la modificación de la norma estatal que establece el marco básico de las relaciones laborales del personal estatutario de los servicios públicos de salud.
“Habíamos parado porque el ministerio iba a modificar el Estatuto Marco”, señaló la consejera, quien recordó que Asturias optó entonces por esperar al resultado de la reforma estatal antes de avanzar en una regulación propia. Sin embargo, tras más de dos años de negociaciones y debates, el proceso continúa sin culminar y con importantes discrepancias entre las partes implicadas.
Ante esta situación, Saavedra considera que ha llegado el momento de retomar el proyecto autonómico. “Es el momento de que Asturias desarrolle también su proyecto”, afirmó, subrayando que una normativa propia permitiría adaptar mejor la gestión de los recursos humanos a las necesidades específicas del sistema sanitario asturiano.
La titular de Salud defendió que contar con una regulación autonómica ofrecería “más seguridad jurídica y más flexibilidad”, dos elementos que considera fundamentales para afrontar los retos organizativos y asistenciales de la sanidad pública. Según explicó, este marco normativo facilitaría además una gestión más eficiente de los profesionales sanitarios y contribuiría a mejorar el funcionamiento global del sistema.
Saavedra se mostró crítica con la evolución de la reforma estatal y aseguró que el texto promovido por el Ministerio de Sanidad se encuentra actualmente en una situación “bastante bloqueada”. A su juicio, uno de los principales obstáculos es la falta de consenso entre los distintos colectivos profesionales y organizaciones sindicales.
“No estoy hablando solamente de los médicos”, puntualizó la consejera, al referirse a las discrepancias existentes respecto al contenido de la reforma. En este sentido, destacó que también otras organizaciones sindicales han expresado reservas y desacuerdos sobre algunos aspectos del nuevo Estatuto Marco, lo que dificulta alcanzar un acuerdo amplio que permita sacar adelante la norma.
Por otra parte, la responsable autonómica de Salud se refirió al preacuerdo económico alcanzado recientemente con el Sindicato Médico Profesional de Asturias (Simpa), una de las organizaciones con mayor representación entre los facultativos de la comunidad. Saavedra indicó que el Ejecutivo regional mantiene abiertas las vías de diálogo con el sindicato y que las conversaciones continúan desarrollándose.
“Vamos a ver cuál es la sensibilidad y cuál es la situación”, afirmó, en referencia a la evolución de las negociaciones y a la posibilidad de seguir avanzando en acuerdos que permitan mejorar las condiciones laborales de los profesionales sanitarios.
El anuncio de la consejera abre ahora la puerta a que el Principado impulse una normativa propia que complemente el marco estatal y adapte la regulación del personal sanitario a las particularidades de Asturias, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre el futuro de la reforma nacional del Estatuto Marco.