Saavedra llama a buscar el «máximo consenso» entre regiones, y a reiniciar las negociaciones para evitar la huelga prevista para septiembre; «tendría una seria repercusión en la salud de los ciudadanos de Asturias», alerta la consejera

Julio se acaba, agosto se acerca, septiembre terminará llegando… Y, para entonces, si no hay novedades, los profesionales médicos adscritos al Sistema Nacional de Salud retomaran la huelga detenida durante los meses de verano, convocada como mecanismo para exigir la redacción desde cero de un Estatuto Médico específico que reconozca la singularidad de su profesión. Superada aquella fase inicial, hoy el debate está en torno a la reforma del actual Estatuto Marco, de modo que se ajuste lo máximo posible a las demandas del colectivo. Y, en ese sentido, la consejera de Salud del Principado, Concepción Saavedra, hizo pública ayer la voluntad del Gobierno autonómico de tramitar dicha modificación, y de hacerlo cuanto antes, para evitar que esos parones previstos para septiembre lleguen a materializarse. Claro, que la pelota no está solo en manos de Asturias; depende de un amplio entendimiento entre las distintas regiones, hoy por hoy aún inalcanzado, y del reinicio de unas negociaciones que siguen estancadas.
«En Asturias hemos hecho nuestros deberes, porque hemos negociado y alcanzado acuerdos que ya se han puesto en marcha», declaró Saavedra, al término del Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS). La sesión, celebrada en formato telemático, sirvió para que las diecisiete comunidades españolas, junto con las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, firmasen un comunicado colectivo para ofrecer a Mónica García, ministra de Sanidad, su «colaboración institucional» y «lealtad» de cara a reformar el citado Estatuto Marco. A ese respecto, la representantes asturiana aprovechó para pedir que se busque «el máximo consenso» desde las regiones, toda vez que ostentan «la responsabilidad de la gestión directa de la salud», y que se retomen las conversaciones con los sindicatos médicos cuanto antes.
Y es que lo que hay en juego no es, ni mucho menos, frívolo… El país, advirtió la consejera, se ve avocado a «un conflicto sanitario indefinido» que, de llegar a producirse, tendría «una seria repercusión en la salud de los ciudadanos y ciudadanas de Asturias y del Sistema Nacional de Salud». Todo ello, concluyó este miércoles, ha de ser evitado.