La deriva de las conversaciones entre el Ayuntamiento y el grupo sanitario privado por la permuta de los terrenos pone en guardia a la Consejería, que insta a apremiar a ese segundo actor para que decida si construirá su hospital en Nuevo Gijón, o no

En demasiadas ocasiones se ha dicho de Gijón que es una ciudad en la que, con preocupante frecuencia, los grandes proyectos urbanísticos, aun habiéndose iniciado, acaban encallando para, a menudo, no volver a ‘navegar’ jamás. Y ese temor es el que, en estos momentos, sobrevuela el posible centro hospitalario que el Grupo Quirón construirá en la urbe… Y, también, el futuro del Hospital de Cabueñes. Tal como la consejera de Salud, Concepción Saavedra, ha manifestado esta mañana, en respuesta a preguntas lanzadas por la diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé, al Principado «le ocupa y le preocupa» la deriva que puedan tomar las conversaciones sostenidas entre el Ayuntamiento y Quirón acerca de la permuta de los terrenos próximos a Cabueñes, capitales para consumar la urbanización de la zona, una vez finalice la ampliación del complejo. Una inquietud nacida de la notable reducción de las comunicaciones emitidas por el grupo sanitario privado, que no ha aportado concreción al proyecto para edificar su propio hospital en Nuevo Gijón, ni ha aclarado si la inversión prevista, al final, le resultaría rentable. La misma inversión que, hace días, la Cámara de Comercio invitó a calificar de «estratégica», y que permanece envuelta tanto en dudas como en polémicas.
«Estamos preocupados por la deriva que puede tener ese convenio para la permuta de las fincas entre el Ayuntamiento y Quirón», ha confesado Saavedra, consciente de que, si dicha operación no llega a buen puerto, y las parcelas cercanas a Cabueñes continúan en manos privadas, «podremos poner en funcionamiento, pero con dificultad, el nuevo hospital». A ese respecto, conviene recordar que, ya a finales de marzo, el Consistorio se comprometió a adquirir los terrenos en cuestión, en el hipotético caso de que Quirón, al fin, se ‘baje del carro’, y que, acto seguido, los cedería a la Consejería. Un plan de último recurso capital para el desarrollo futuro de Cabueñes, toda vez que las parcelas ubicadas al norte, al sur y al oeste serán cruciales «para usos diarios internos, para aparcamientos, para colectores, para servicios no asistenciales y para disponer, además, de un anillo que delimite toda la estructura, y que sea un elemento de seguridad». Por ello, en el Ejecutivo autonómico aguardan a comprobar si los apremios enviados por el municipal a Quirón dan frutos. «Creo que lo prudente es quedar a la espera de su evolución, aunque seguiremos solicitando las reuniones pertinentes y, además, apremiando, en este caso, al Ayuntamiento para que se tomen esas decisiones», ha sentenciado Saavedra.
No obstante, la titular de Salud también se ha pronunciado acerca de las declaraciones hechas desde la Cámara de Comercio, referentes a la posibilidad de que el del Hospital Quirón sea considerado un Proyecto de Interés Estratégico Regional (PIER). Tras acotar que, hasta ahora, el Gobierno asturiano no ha recibido ninguna petición formal en ese sentido, Saavedra ha aclarado el la decisión, en última instancia, «tendría que tomarla la Consejería competente, que no es ésta, y, desde luego, debería cumplir una serie de parámetros legales que están marcados». Ahora bien, la titular del área ha aprovechado para enlazar la cuestión con otro de los puntos de fricción: las dudas acerca de la procedencia de que otra empresa que se lucra con la salud de los ciudadanos ‘aterrice’ en Asturias, sumando su nombre al del Grupo Ribera, ya instalado. «Creo que la llegada de esa sanidad privada va a hacer una competencia al resto de la sanidad privada, y va a ocurrir una reorganización, si es que ocurre», ha concedido, antes de tranquilizar a las voces críticas dudando de que, «dada la fortaleza de la sanidad pública, que es lo que nos interesa, creo que difícilmente podrá afectarnos».