
El presidente de la Sociedad Astronómica Asturiana da las claves finales sobre el histórico fenómeno que se podrá disfrutar esta tarde, y profundiza en los secretos de una afición todavía minoritaria, pero que gana adeptos progresivamente

Santiago Izquierdo es presidente de la Sociedad Astronómica Asturiana ‘Omega’. Hoy no estará para nadie, porque solo tendrá atención para disfrutar de este eclipse que hoy nos regalan los astros. El sol desaparecerá durante un minuto y 45 segundos porque la luna se interpondrá entre él y la tierra.
Desde la Federación de Asociaciones Astronómicas de España (FAAE) se encomendó a los asturianos qué, en coordinación con las autoridades regionales y locales, preparáramos una campaña para ir comunicando al personal, en general, lo que iba a acontecer tal día como hoy, y así poder gestionarlo con total seguridad. Santiago Gándara, vicepresidente de Omega y la asociación Cielos Despejados, entre otras, se encargaron desde los inicios, hace ya dos años, de informar a cada Ayuntamiento asturiano del acontecimiento que se produciría.
Para todos los que están atentos a estos fenómenos, el día de hoy es motivo de máxima alegría.
Ya veremos (se ríe). De momento, lo que le puedo contar es que estos dos años de preparativos fueron agotadores.
¡Dos años!
Y, sobre todo, los últimos seis meses.
Y ustedes… ¿Cuándo saben exactamente que aquí se va a ver fenomenal?
Desde hace 2.000 años.
¡Hombre! Quiero decir que cuándo se supo que Asturias iba a ser un sitio propicio…
Mire, hay ciclos matemáticos y físicos, y se calcula. Por ejemplo, ya sabemos que en 2180 habrá otro similar a este.
Va a quedarnos un poco lejos, ¿eh? ¿No le parece que hay ciertos sectores que se están aprovechando un poco?
No le digo más que, con cierta guasa, nos dijeron que ya lo podíamos haber puesto en otra fecha y no en Semana Grande.
(Muchas risas) ¡Que bárbaro!
Mire, tenemos callos en las manos de contestar correos de agencias de viajes, de grupos que preparan la visita y nos preguntan que si podemos hacer de guías… De hacer pequeñas presentaciones antes del eclipse… En fin… De todo.
Así que les proponen hacer de acompañantes…
Y si sabemos inglés, mejor todavía. Claro, les respondemos que nosotros no somos ni una empresa de turismo, ni nada de nada; nosotros somos divulgadores en centros culturales y demás, pero eso del “acompañamiento”… En fin.
Ahora vamos al asunto: ¿se verá hoy el eclipse?
Mire, este es un sitio mejor que Mallorca, porque tenemos el sol más alto. Sobre todo, hay que alejarse de las zonas de montaña porque, como sabe todo el mundo, al caer la tarde en esas zonas atrae ascenso atmosférico, nubes… Hay que contar con todo, con las turbulencias, el calor de este mes de agosto… Todo esto es impredecible… Además, aquí aparece el nordeste, y… Nube de costa. Esto nos ocurre también con las perseidas.
Cuéntenos algo de las perseidas.
Son lluvias de fugaces (meteoros) que suceden en las mismas fechas todos los años. De hecho, habrá lluvia hoy mismo.
Así que pueden ver dos fenómenos seguidos.
No en la ciudad para ver perseidas. Hay que ir a un sitio que esté despejado, que no haya farolas, ni luces cerca.
Hamaca, mesa para algún refrigerio y mirada al cielo.
Y ponerte a contar fugaces.
¿Se metería en un cohete a contarlas mejor? Ahora todo es posible.
En un avión sí, pero que me manden a la luna a dar vueltas, no. ¡Hombre! Si la cosa está madura…
Que ya haya ido alguien más… (risas)
Igual sí.
Oiga… ¿Cuántos eclipses lleva?
Con éste, cuatro, todos en los años 90. El primero, en Finlandia; el segundo, en México, y en 1999, cuando Nostradamus había predicho todas esas cosas, fue en Estrasburgo. Desde chaval, este tema me gustó. Soy socio de Omega desde 1987. Somos una sociedad no lucrativa de aficionados a la astronomía, con unos 130 socios. Es una afición minoritaria.
Cuéntenos más sobre la asociación.
Hacemos dos cursos al año en la Universidad Popular, que incluyen también una visita al observatorio. Se llenan, es como un menú degustación.
¡Anda!
Sí, porque muchos van a probar, y luego repiten.
Para ir despidiéndonos… ¿Cual es la mejor ubicación de Gijón para ver el eclipse?
Mire, desde la escalera 10, por ejemplo, todo el cabo San Lorenzo. Es decir, hasta el mirador de la Providencia.
Y con gafas.
Por supuesto, salvo el minuto y medio ese de totalidad, que hay que verlo sin ellas.
Explíquenos muy bien eso.
Las gafas… ¡Ojo! Hay que ponerlas por delante de las que se usen frecuentemente, en las fases parciales. Es decir, al principio y, sobre todo, al final, en lo que se llama anillo diamante. Cuando el sol se ha vuelto negro hay que quitarlas porque, si no, no verás nada. Para explicarlo mejor, las gafas son para poder ver el recorte de la luna sobre el sol.