La expresidenta de la Fundación CEOE viajaba en el tren Iryo siniestrado cuando se dirigía a Sevilla para participar en un encuentro empresarial. Había asistido el martes en Gijón a un acto de Femetal en el Recinto Ferial de Asturias Luis Adaro

La falta de noticias sobre el paradero de Fátima Báñez, viajera de uno de los trenes implicados en el accidente de Toledo de ayer, hacían presagiar lo peor y desgraciadamente esta mañana se confirmaba el fallecimiento de la exministra de Empleo y Seguridad Social: Miguel Garrido, vicepresidente primero de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), cuya Fundación presidía la política de 59 años, lo anunciaba a través de sus redes sociales, aunque poco después borraba el mensaje. Horas después, Borja Sémper, portavoz del Partido Popular (PP) lo ratificaba.
Báñez se dirigía a Sevilla para participar para asistir al Día de la Empresa, organizado por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), y ayer tanto el PP como la CEOE habían ratificado durante la mañana de ayer que viajaba en uno de los convoyes accidentados y que estaban pendientes de recibir noticias sobre ella. La exministra había estado el martes en Gijón, donde participó en el acto conmemorativo del 50 aniversario de la Federación de Empresarios del Metal y Afines del Principado de Asturias (Femetal), celebrado en el Recinto Ferial de Asturias Luis Adaro. «Compartimos con ella una jornada sobre talento. Su amabilidad, su cercanía y su compromiso con Femetal hicieron de ese encuentro un momento muy especial», publicó esta mañana la entidad asturiana en redes sociales en un mensaje en el que transmitía que «estamos profundamente conmocionados y preocupados por las noticias sobre la desaparición de Fátima Báñez tras el accidente ferroviario».
Nacida en San Juan del Puerto (Huelva) en 1967, la fallecida fue ministra de Empleo y Seguridad Social entre diciembre de 2011 y junio de 2018, durante los gobiernos de Mariano Rajoy. Desde esa cartera encabezó la reforma laboral aprobada en 2012, una de las medidas más controvertidas de aquella etapa, cuestionada por los sindicatos. Tras dejar la primera línea política, continuó vinculada al ámbito empresarial. En julio de 2020 asumió la presidencia de la Fundación CEOE y también desarrolló actividad en consejos de administración de empresas.