Los ejemplares, que han permanecido en el CRAMA bajo atención durante varios meses, serán recogido por técnicos medioambientales de la Región de Murcia, que los trasladarán al litoral levantino
Todos, a mayor o menor escala, sabemos algo de la dureza de las despedidas. Al fin y al cabo, es ley de vida decir adiós a quienes, en un momento dado, han de partir, y sentir una punzada de tristeza por ello. Y al personal del Centro de Recuperación de Animales Marinos de Asturias (CRAMA), adscrito al BIOPARC Acuario de Gijón, ha llegado el momento de endurecer el corazón y prepararse para lo inevitable. Mañana jueves, 21 de mayo, la veintena de tortugas bobas (Caretta caretta, en su designación científica) atendida y controlada en sus dependencias durante los últimos meses volverá a ‘casa’, al Mediterráneo, al haber alcanzado niveles de crecimiento compatibles con ello. Esa reintroducción se producirá desde costas murcianas y, más allá del componente de relativa tristeza, confirma el éxito del programa de conservación marina ‘Headstarting’, dentro del cual se enmarca esta acción.
Según han confirmado fuentes del CRAMA, las veinte tortugas serán recogidas en Gijón por técnicos de la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática de la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor murciana. A partir de ese momento, emprenderán un viaje de casi 900 kilómetros hasta el litoral levantino. Eso sí, semejante hito no podría llevarse a cabo sin un debido -y merecido homenaje-… Así, este miércoles el BIOPARC recibirá la visita de los alumnos de 6º de Primaria del Colegio Público ‘Regino Menéndez Antuña’ de Tuilla, en Langreo, y de estudiantes del Colegio de Infantil y Primaria ‘Luis Chamizo’ de Pinofranqueado, en Cáceres; todos ellos participarán hoy en la actividad educativa ‘Durmiendo con tiburones’, pasarán la noche en el Acuario y, mañana, despedirán a las tortugas.
«Estos ejemplares llegaron siendo extremadamente vulnerables, y ahora regresan convertidos en animales mucho más fuertes y preparados para afrontar su siguiente etapa en el Mediterráneo», ha explicado hoy Susana Acle, directora de Biología, Veterinaria e Investigación del BIOPARC. Para ella, asistir a semejante evolución «es uno de los mayores éxitos de este tipo de programas de conservación», y revalida tanto su utilidad como su futuro, en aras de garantizar la salud del medio natural marítimo. No en vano, durante estos meses las tortugas han experimentado un «crecimiento espectacular», con varios de los animales superando el kilo de peso que los expertos se habían marcado como mínimo. Además, se les han hecho revisiones oftalmológicas con la colaboración del centro VisionVet, y se les ha ido preparando para sobrevivir en diversos entornos en cubas especializadas.


