La Asociación ‘Alfonso Camín’ ultima los preparativos de una acción que se desarrollará los días 5, 6 y 7 de junio, y que incluirá cortes de tráfico y actividades complementarias; Luis Miguel Piñera, cronista oficial de Gijón, leerá el manifiesto

La historia de los pueblos está construida sobre cimientos de hitos y mitos, de hechos del pasado glorificados con el paso del tiempo. En La Calzada, ese barrio que lleva años peleando a capa y espada contra la contaminación del Oeste de Gijón, uno de esos referentes pretéritos es aquel lejano septiembre de 1995 en que, hartos de que sus reivindicaciones no fuesen atendidas por las Administraciones, decenas de habitantes optaron por coger, comprar o pedir prestadas tiendas de campaña, instalarse en los jardines de Lázaro Cárdenas y, con ese gesto, visibilizar su exigencias de una ruta alternativa que sacase los camiones pesados de la avenida Príncipe de Asturias. Tres décadas, un año, un vial de Jove perdido y una solución por Aboño sin concretar después, el problema persiste… Y la paciencia se agota. Por eso, y abrazando esa filosofía de que «Cuando todo falla, lo antiguo puede ser lo mejor», el barrio volverá a acampar para exigir, de una vez por todas, la tan largamente demorada solución. Será los días 5, 6 y 7 de junio, de nuevo en Lázaro Cárdenas, con la Asociación Vecinal ‘Alfonso Camín’ como organizadora, y por bandera, la voluntad de no dar la batalla por perdida. Jamás.
«Creo que nos motiva una mezcla de amarga nostalgia y de incredulidad», reconoce Carlos Arias, presidente de la citada entidad, quien estos días se afana, junto con su equipo, en rematar los detalles finales de un programa que arrancará en la tarde del viernes 5, y que finalizará a las 16 horas del domingo 7. Entre medias, están previstas múltiples actividades complementarias, si bien las principales serás los tres cortes de carretera simbólicos en Cuatro Caminos; el primero tendrá lugar a las 19.30 horas del viernes, y los siguientes, a las 12 del sábado y del domingo. Y una revelación importante: la lectura del manifiesto, en la tarde del 5, no correrá a cargo de ninguno de los directivos de la ‘Alfonso Camín’, sino de Luis Miguel Piñera, nada menos que el cronista oficial de Gijón. Su elección, admite Arias, no ha sido hecha al azar… Al fin y al cabo, «como cronista que es, seguramente hará un recordatorio de lo que pasó en el 95, lo rememorará y denunciará que todo sigue igual, para que las nuevas generaciones entiendan hasta qué punto llevamos mucho tiempo peleando por acabar con un problema que nos afecta a todos, seamos más o menos jóvenes».
Es ahí, precisamente ahí, donde se encuentra la razón de ser de esa «amarga nostalgia» mencionada por el líder vecinal. En la comparación del entonces con el ahora… Y en los pocos cambios -y casi ninguno de ellos, para bien- que se han orquestado en ese lapso temporal. «Pensemos en el 95; de aquella todavía alquilábamos películas en el videoclub, la música se escuchaba en CD, casi nadie tenía móviles… ¡Si hasta sonaba ‘La Macarena’! Todo eso cambió, pero este problema sigue igual… Y nadie nos garantiza que no vaya a estar así veinte años más», concluye, fatalista. Claro, que ninguno en su equipo de la ‘Alfonso Camín’ piensa permitir que tal cosa suceda sin, como mínimo, ponérselo cuesta arriba a los responsables. Por ahora, ya se ha movilizado a los vecinos para que, en caso de que algunos de ellos no puedan acudir a la acampada, pero tengan una tienda en posesión, la presten, a fin de acoger a quienes se sumarán a la protesta. Porque, concluye Arias, «es una vergüenza, es verdad, y a más de una Administración se le debería caer la cara, que llevamos 67 días sin respuesta del Ministerio de Transportes. Pero nosotros llegaremos hasta donde haga falta. Es una cuestión de salud y de dignidad».
Para lo que hemos quedado: «cortes de carretera simbólicos».
El ministro de transportes se estará partiendo el pecho.