Tras treinta años dedicada a la labor comercial en su Venezuela natal, Belkis Moncada decidió aprovechar su aterrizaje en España para reinventarse y enfocarse al ámbito editorial; ahora visibiliza su proyecto en la FIDMA, amparada por Gijón Impulsa

No existen las vidas mediocres. No de veras… Piénsenlo un momento. Es cierto que si tomásemos varias de ellas, y las contrapusiésemos entre sí, algunas destacarían sobre otras en ciertos aspectos, pero individualmente, una por una, desterrando el tentador y nocivo hábito de la comparación, cualquier biografía esconde momentos únicos, hechos curiosos, experiencias que marcaron para siempre a quienes las protagonizaron, éxitos y fracasos… Por desgracia, muchas de esas historia personales se perderán «como lágrimas en la lluvia», que diría el replicante Roy Batty en la imperecedera película ‘Blade Runner’… Pero Belkis Moncada está decidida a que algunas de ellas no desaparezcan en el torrente del olvido. De ello se encarga a través de Libro & Marca, el proyecto editorial que esta venezolana afincada en España fundó a comienzos del año pasado, y con el que recoge las vivencias de gentes corrientes que, en un momento dado, tuvieron que encarar un determinado reto… Y salieron airosas, reinventándose en el camino y adaptándose a las exigencias de una realidad cambiante y caprichosa. Una idea con la que, además de a subsistir y a medrar, aspira a inspirar y a ayudar, a los demás, y que esta semana expone en el pabellón de Gijón Impulsa en la 69ª Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA).
La propia trayectoria de Moncada está marcada por esa necesidad de transformación. Tras casi tres décadas ejerciendo como profesional comercial, de marketing y estratega de ventas para la multinacional Nestlé en su Venezuela natal, la situación en el país caribeño la llevó a hacer las maletas, a cruzar el Atlántico y a asentarse en Europa. En un continente nuevo, en una nación desconocida y en el centro de una sociedad que no era la suya, pero bien pertrechada de experiencia y de la voluntad de prosperar, Moncada decidió aunar los conocimientos comerciales adquiridos durante esos treinta años con una de sus grandes pasiones: la escritura. «Ser disruptiva, a mi edad, lejos de asustarme, me motivaba; la adrenalina me empujaba a ello», admite. Claro, que aquello no ocurrió de la noche a la mañana… Si la idea la tuvo un feliz día de noviembre de 2024, hicieron falta meses de estudio de la idiosincrasia española, y de definición de un plan de acción claro, antes de dar el salto. Por fortuna, reconoce, «el mercado español es muy lector; le apasionan los libros, y me parecía súper valioso conectar con eso». Fue en ese punto cuando Gijón Impulsa entró en el juego; el apoyo, el asesoramiento y la mentorización fueron constantes… Y acabaron dando frutos, porque en marzo de 2025, al fin, la editorial de Belkis Moncada daba sus primeros pasos.

Hasta aquí, todo bien, pero… ¿Qué diferencia a Libro & Marca de otros sellos editoriales de pequeño formato? Fundamentalmente, el enfoque. «Lo que busco es potenciar historias de vida en las que se ha llegado a un punto de cambio, y la persona que lo ha protagonizado se pregunta de qué ha servido todo lo anterior», detalla Moncada. Esa labor tiene dos metas principales: por un lado, reafirmar el valor de ese bagaje que parece haber quedado atrás; por otro, influir en el lector para que tome conciencia de que nada, por muy diferente que haya sido en comparación con lo actual, tiene por qué ser inútil, o imposible de aprovechar. Todo ello se recoge, se le da forma literaria y se publica a través de este aún joven sello. Una propuesta que, por el momento, ya ha motivado a clientes de España y de Estados Unidos, y que también ha llevado a Moncada a publicar tres obras propias. Paralelamente, coexiste con otros trabajos editoriales de carácter más estacional, como la realización de cuadernos de entrevistas o de agendas temáticas, muy solicitadas en épocas como Navidad. En fin, con una marca en auge, la presencia de Moncada en la FIDMA responde a la que ha sido su estrategia desde el mismo instante fundacional. «Mi pretensión es conectar, tomar contacto con personas que tengan historias que contar», concluye. «Quiero que el público entienda que escribir un libro no es para famosos, ni para personas con un alto nivel académico, y que todos tenemos algo que compartir».