De color ocre y protegido por bolardos, cubre una distancia de más de 3 kilómetros desde el final del barrio San Llorienzo hasta El Tasqueru

Aprovechado ya por los vecinos y paseantes desde hace días, esta mañana ha sido inaugurado oficialmente el arcén peatonal de la carretera de La Providencia (GI-2) que cubre el tramo que no contaba con acera y que estaba marcado solamente con una línea continua y símbolos horizontales sobre el asfalto, en concreto el que va desde el barrio San Llorienzo, a la altura del desvío hacia la capilla de La Providencia, hasta El Tasqueru, el entronque con la carretera de Somió (AS-356). «Son 3.330 metros de longitud», concretó el forista Gilberto Villoria, concejal de Infraestructuras Urbanas y Rurales, en el acto.
El arcén, situado a la derecha en dirección ascendente, mejora la seguridad de las personas al proteger todo el tramo con bolardos «dotados de bandas reflectantes que mejoran la visibilidad nocturna e impiden su mal uso, que los vehículos aparquen en él o lo invadan». Dispone además de una resina sintética de color ocre «para deslindar visualmente la zona peatonal de la vehicular». La inversión total de esta actuación fue de 130.000 euros.
