La víctima, de 33 años, estaba en una altura de La Mortera cuando, por razones aún se están investigando, fue embestida por el animal; la seriedad del politraumatismo, y lo inaccesible de la zona por tierra, han obligado a una evacuación aérea al HUCA

Ya se sabe lo que dicen: las vacas… Las carga el diablo. Sí, han leído bien. No las armas. Las vacas. Y es que semejante reinterpretación del conocido dicho podría empezar a usarse después de lo ocurrido este martes, en Candamo. Poco antes de las once de la mañana un hombre de 33 años resultaba herido de consideración tras ser golpeado, primero, y embestido, después, por uno de tales animales, mientras se hallaba en un monte cercano a La Mortera. Para cuando los profesionales de rescate llegaron a la zona, el herido presentaba, a expensas de más pruebas, politraumatismo de pronóstico grave; la seriedad de las lesiones, unida a lo inaccesible del lugar por tierra, ha forzado una evacuación aérea al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), utilizando para ello el helicóptero medicalizado del Servicio de Emergencias autonómico (SEPA).
Ese mismo organismo ha confirmado que la llama de auxilio, hecha por la propia víctima, se produjo a las 10.51 horas de hoy. Ya entonces el hombre indicó que se encontraba mareado, que le dolía mucho la cabeza, y que no se creía capaz de andar. Así las cosas, y sin que el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) cortase en ningún momento la comunicación telefónica con el afectado, de La Morgal despegó una de las aeronaves de Bomberos del Principado, tripulada por el grupo de rescate. Y aun así a los pilotos les resultó harto difícil dar con el individuo, por lo que él mismo tuvo que guiarles. Por fin, ya en el escenario, el médico-rescatador prestó las primeras atenciones, y posteriormente se le inmovilizó con el colchón de vacío, y se le llevó al HUCA. La llegada al centro hospitalario se registró a las 12.07, y a las 12.33 horas el helicóptero ya estaba de vuelta en la base de La Morgal.