«Íbamos en caravana, por el carril izquierdo, vi que frenaban los coches de adelante y no me dio tiempo a reaccionar; me saltaron los airbags y otro me dio por detrás», relata el conductor de uno de los doce vehículos afectados

Todo quedó en un susto, sin lamentar daños personales, pero los protagonistas del accidente múltiple de ayer en la A-8, conocida popularmente como la ‘Y’, no olvidarán el momento vivido. Sucedió a primera hora de ayer, todavía de noche, en el viaducto de Somonte dirección a Oviedo, y estuvieron involucrados una docena de vehículos. «Eran las 7.40, hora de mucho tráfico por ahí, por lo que íbamos circulando en caravana por el carril izquierdo a unos 100 kilómetros por hora. Yo me dirigía al trabajo y vi que frenaban los coches de adelante y no me dio tiempo a reaccionar; me comí al de delante, me saltó el airbag de la cara, me saltó el airbag de la rodilla, y otro coche me dio por detrás», relata uno de los conductores, el penúltimo de la caravana, que no se pudo librar del accidente.
El hecho de estuviera todo oscuro y de que uno de los vehículos empezara a arder, afectando a un segundo, dio todavía más espectacularidad al accidente. «Salimos todos de los coches, a la mediana. Atendí a a un chaval que tenía un corte en una mano, bastante gordo, y a unas chicas que estaban muy nerviosas. Yo, por suerte, sólo tenía contusiones», apunta. Las emergencias tardarían en acudir por el colapso en el que se sumó la vía, con 6 kilómetros de retenciones. «Llegó primero la Guardia Civil, que habló con nosotros y nos llevaron a una zona de seguridad, y cuando pudieron acceder las ambulancias nos trasladaron al hospital para valorar las lesiones», explica. Éstas, a priori, no eran graves, aunque sí que hubo que atender a una mujer por un ataque de ansiedad y a dos personas por inhalación de humo. Detrás quedaron los coches, «la mayoría siniestro total», entre ellos el suyo. «Era por adelante, por atrás… Los airbags saltados, llenos de humo… Una historia importante», relata.
El tráfico no se retomaría hasta una hora después, a las 8.52 horas, cuando se habilitó el carril derecho de la autopista. Mientras, se realizaron desvíos por la GJ-10, aunque la circulación era lenta. Al lugar acudió también Bomberos, con dificultades también para llegar por el colapso de la vía, que nada pudo hacer para evitar el calcinamiento de los dos vehículos afectados por el fuego.