Los dos agredidos durante la primera noche de San Mateo protagonizaron una concentración que posteriormente recorrió el centro de la ciudad

La plaza de la Catedral de Oviedo se convirtió este sábado en escenario de una multitudinaria movilización de rechazo a la agresión sufrida durante la primera noche de San Mateo por Rubén Rosón y Jorge Fernández, voluntarios de Fiestes Populares y militantes de AMA Asturies. La convocatoria, difundida con apenas un día de antelación a través de las redes sociales, reunió a miles de personas y terminó convirtiéndose en una marcha por el centro de la ciudad.
Los asistentes mostraron su solidaridad con los dos agredidos y corearon durante la protesta consignas contra el racismo y la extrema derecha, entre ellas «Fuera racistas de nuestros barrios», «No pasarán» y «Asturies será la tumba del fascismo». Entre el público también pudieron verse banderas LGTBI y palestinas, además de pancartas elaboradas por los propios participantes.
Uno de los protagonistas de la concentración fue Rubén Rosón, médico de familia y exconcejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Oviedo. Durante su intervención aseguró que la agresión no puede analizarse al margen del actual contexto político y responsabilizó a Vox de contribuir a generar un clima de señalamiento hacia las casetas de Fiestes Populares.
Rosón aprovechó además su discurso para dirigirse al Gobierno municipal del PP y reclamó que vuelvan a instalarse los bancos arcoíris de La Escandalera, retirados durante el mandato de Alfredo Canteli. El exconcejal defendió este gesto como símbolo de una ciudad abierta y acogedora y pidió mantener la unidad frente al racismo y la intolerancia.
También tomó la palabra Jorge Fernández, quien relató la gravedad de la agresión sufrida el jueves. Según explicó, una de las patadas que recibieron en la cabeza podría haber tenido consecuencias mucho más graves. «Ni 8 ni 800 fascistas nos van a vencer», afirmó ante los concentrados, antes de sostener que lo ocurrido no constituye, a su juicio, un episodio aislado.
Nazaret Sánchez, representante de Asturias Acoge, reclamó por su parte la construcción de un movimiento amplio contra el racismo y los discursos de odio.
A la convocatoria acudieron representantes de diferentes formaciones de izquierdas y también estuvieron presentes, por parte del Gobierno municipal del PP, la concejala de Festejos, Covadonga Díaz, y el responsable de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado.
Tras la concentración en la Catedral, parte de los asistentes inició una marcha por las calles del centro de Oviedo hasta las inmediaciones de la sede de Vox en la calle Uría. La protesta cerró así una jornada marcada por la condena a la violencia y por los llamamientos a defender la convivencia durante las fiestas de San Mateo.