Los vecinos afectados del número 8 de Jacques-Yves Cousteau sufrieron una vez más en la madrugada y mañana del miércoles el estado de la cubierta, con filtraciones agravadas por la intensidad de las lluvias caídas

Momentos de tensión para evitar la entrada del agua que caía, como si fuera una ‘cascada’, al interior de un patio del bloque de viviendas sociales mixto situado en el número 8 de Jacques-Yves Cousteau se vivieron en la madrugada y mañana del miércoles en este inmueble residencial con 126 viviendas, la mayor parte alquiladas por Viviendas del Principado de Asturias (VIPASA), situado en el límite más al sureste de Montevil con Contrueces. Fueron los vecinos de los bajos, a los que se accede por un patio inferior, los más afectados por una inundación que obligó a achicar agua para evitar que entrara en los pisos, aunque también se vieron sufrieron consecuencias los del quinto. El estado en el que se encuentra la cubierta de la vivienda y la fuerte lluvia de esa jornada complicaron una situación que no es nueva para los residentes.
Desde VIPASA confirman que se trata de «un inmueble cuya cubierta presenta un deterioro acumulado por el paso del tiempo, con problemas de filtraciones y deficiencias en la recogida y evacuación de aguas pluviales, entre otras patologías». En este sentido, asegura que «ha colaborado durante los últimos años con la comunidad de propietarios para avanzar hacia una solución definitiva. Como resultado de este trabajo, la comunidad encargó un informe técnico a un estudio de arquitectura especializado, que ha analizado el estado de la cubierta y las diferentes alternativas de actuación desde los puntos de vista técnico, económico y de mantenimiento». La próxima semana, confirma, se celebrará una junta de propietarios «en la que se presentarán las conclusiones del informe y se someterán a votación las distintas opciones planteadas. El objetivo es alcanzar el acuerdo necesario para ejecutar la alternativa seleccionada y dar una solución a las deficiencias existentes». Al respecto, recuerda «que se trata de una comunidad de propietarios mixta, integrada por cinco propietarios, por lo que cualquier actuación sobre los elementos comunes debe contar con los acuerdos correspondientes y ajustarse a lo establecido en la Ley de Propiedad Horizontal».
Sobre lo acontecido ayer, señala que actuó «de manera inmediata» con el envío de tres trabajadores para evaluar el alcance de los daños, comprobar las condiciones de habitabilidad de las viviendas afectadas y analizar la posible necesidad de alojamiento temporal o realojo, que no se consideró necesario. También, apunta, movilizó a una empresa especializada para aportar medios auxiliares y apoyo técnico a las labores de emergencia. Además, los servicios de bomberos realizaron también trabajos de achique y retirada del agua acumulada, contribuyendo a reducir los efectos de su entrada y a restablecer la normalidad al edificio.