La Asociación de Vecinos Evaristo San Miguel coloca una pancarta a la entrada del inacabado aparcamiento disuasorio, que debería estar finalizado en diciembre; «lo que queremos es que se nos dé alguna explicación», apunta su presidente Manuel Cañete

Una pancarta firmada por la Asociación de Vecinos Evaristo San Miguel preside estos días la valla que perimetra el aparcamiento disuasorio de la avenida Portugal, todavía inacabado a pesar que el tiempo de ejecución de los trabajos iniciados en septiembre de 2024 se establecía en 15 meses, esto es, en diciembre. Llega abril y los vecinos se preguntan «¿este parking pa cuándo?», sobre todo cuando ya «tien gálibo, señalización». «Lo que queremos es que se nos dé alguna explicación», señala su presidente Manuel Cañete, que recuerda «el perjuicio que vive el barrio con la pérdida de 250 plazas de aparcamiento que había. Está colmatado hasta el máximo».
«Somos la primera zona blanca después de la zona de regulación de la ORA, y aunque tengamos 2.000 plazas de aparcamiento, son 2.000 plazas que están llenas, sobre todo si sumamos las 250 plazas que había ahí habitualmente», analiza el dirigente vecinal, quien asegura que «ya lo notamos con el tema de los aparcamientos que están en el entorno del albergue y la estación, que, lejos de colmatarse como esperábamos, al ponerlos de pago han hecho que todos los vehículos vayan hacia el barrio a aparcar». En la práctica supone que, según la hora, «muchas veces tienes que dar dos vueltas al barrio para encontrar sitio».
Con las 500 plazas se espera «que realmente se relaje la presión en el entorno del barrio», pero «ya estamos en abril y no sabemos nada. Vemos que se está pintando la planta de arriba, pero no sabemos si por dentro está finiquitado o no». De la obra se encarga el Gobierno, pero la gestión del parking corresponderá al Ayuntamiento. «Me puse en contacto con Pelayo Barcia en su día y me dijo que sabía lo mismo que nosotros, nada. Entiendo que no es una disculpa, que la concejalía debería de preocuparse, pero también es verdad que el Principado debería de comunicar cómo está la obra». Al respecto, lo último que se conoce es la petición al Ayuntamiento de un plan de gestión y de usos una vez que se entregara la instalación, pero sin fecha prevista para ello.