
Frente la separación: memoria histórica, pero de la de verdad

El ínclito Gobierno de España, centro en resolver los problemas diarios y reales de la ciudadanía española, acaba de declarar los terrenos de Mina La Camocha como “Lugar de Memoria Democrática”.
Esta resolución se conoce a pocos meses de cumplirse los 90 años de la quema y destrucción de la iglesia de Vega por parte de los marxistas (es decir, de los que gobiernan ahora) un 24 de agosto de 1936. En esos momentos, también hubo una persecución contra el entonces párroco de la misma, D. Dionisio Martín-Ayuso Navarro, que logró salvarse de la matanza. Estas dos realidades históricas que también conforman la memoria historia son olvidadas en esta política de memoria democrática, pues la iglesia de Vega no se considera un espacio de Memoria Democrática del terror comunista.
¿No es acaso también nuestra iglesia un espacio para reconocer el odio, la persecución y la represión? ¿O prima sobre ello la ideología y odio?
Reclamamos para la iglesia de San Emiliano lo mismo que para Mina La Camocha. Frente la separación: memoria histórica, pero de la de verdad; frente a envenamientos y demás mierdas ideológicas.
Por Teresina del Pumar
Señora Teresina, se le ve el plumero cuando dice «los marxistas», los que «gobiernan» ahora. Los «suyos» tuvieron cuarenta años para poner una placa en la iglesia (eso, si no lo hicieron en su momento y luego se quitó por exaltar el franquismo, que desconozco el caso concreto).
En fin, luego se ofenden si les llaman «facciosos». Bastante aguantaron las familias de quienes perdieron la guerra, sin tomar venganza contra nadie en 1978, al contrario que los «suyos» desde 1939.
Y por cierto, los «marxistas» del pueblo de mis abuelos salvaron la vida del cura, para que vea que no todo el mundo es igual.
Cuanta ignorancia.