La presidenta de UVMPA denuncia que el Ayuntamiento no consultó al Consejo Sectorial de Movilidad y acusa al gobierno local de «demonizar» a los usuarios del patinete

La prohibición de circulación de vehículos de movilidad personal (VMP) en buena parte del centro de Gijón a partir del próximo 1 de junio, adoptado por la parte de Foro en el gobierno local, ha provocado una inmediata reacción entre usuarios y colectivos vinculados a este medio de transporte. Una de las voces más críticas es la de Jennifer Fernández, presidenta de la Asociación de Usuarios de Vehículos de Movilidad Personal Asturias (UVMPA) y una de las responsables de la tienda especializada Sabway Gijón, que considera la medida «arbitraria», «sin sentido» y perjudicial para cientos de personas que utilizan el patinete en su día a día.
Fernández asegura que el anuncio fue una sorpresa incluso para quienes forman parte de los órganos municipales de participación. «Somos uno de los integrantes del Consejo Sectorial de Movilidad y no teníamos ni idea. Ni nosotros ni ningún otro integrante», lamenta. Según explica, la asociación forma parte de este órgano precisamente para aportar la visión de los usuarios de VMP en cuestiones relacionadas con la movilidad urbana, por lo que considera especialmente llamativo que no se les informase previamente.
«Me parece increíble que hicieron todo el bombo y platillo de un Consejo Sectorial de Movilidad y ahora resulta que se descuelgan con esto sin alegaciones y sin preguntar a nadie de los interesados. Lo lógico, teniendo ese organismo, sería haber llevado allí la propuesta», afirma.
La presidenta de UVMPA sostiene además que detrás de la decisión existe un componente social que considera evidente. «Yo sinceramente pienso que es un interés clasista, sin más. ¿Por qué quitamos de circular a los patinetes solo por el centro?», señala.
En su opinión, la medida afecta principalmente a trabajadores que utilizan el patinete por necesidad y no por ocio. «La gente que vive y que se desplaza en VMP son limpiadoras, camareros, repartidores, gente que por su horario no puede usar otro transporte. Esa es la gran mayoría», explica.
«Esa gente tiene todo al día. Tiene seguro, tiene matrícula, circula como hay que circular por la carretera. Estamos perjudicando a esa gente porque cuatro están haciendo el cabra», añade.
Fernández cuestiona también los argumentos de seguridad que han servido para justificar la restricción. «A mí me gustaría saber qué porcentaje hay de atropellos de coches a personas y qué porcentaje hay de atropellos de patinetes a personas. Yo creo que es mínimo», afirma.
Según explica, los accidentes más graves relacionados con patinetes de los que tiene conocimiento se producen en otras zonas de la ciudad. «La mayoría de los accidentes con patinetes que nosotros conocemos suceden en Gaspar García Laviana, en la Avenida Schulz o en la Avenida del Llano».
La dirigente de UVMPA considera que la medida resulta «totalmente arbitraria». «En la Avenida Schulz bajan a 60 y a 70 kilómetros por hora y haciendo caballitos. Eso la Policía Local lo sabe. Pero parece que esa calle no le importa a nadie», sostiene.
Uno de los aspectos sobre los que más insiste es que los usuarios habituales de patinete son precisamente los primeros interesados en que exista una regulación clara. «Los primeros interesados en que exista seguro obligatorio somos nosotros. El usuario de patinete de verdad, el que se levanta a las cuatro de la mañana para ir a trabajar, el camarero o el repartidor, es el primer interesado en que todo se regule».
«Al contrario de lo que piensa mucha gente, cuanto más se regule para nosotros mucho mejor», añade.
Fernández rechaza además la idea de que la mayoría de los usuarios circulen al margen de la normativa. «A día de hoy hay muchísima gente ya con matrícula y seguro», asegura, aunque critica que todavía existe una gran desinformación sobre los requisitos legales.
«Todavía hoy pasó un chico por la tienda al que un policía local le había dicho que no podía matricular su patinete. Y no es que pueda matricularlo, es que tiene obligación de hacerlo. Si los agentes que tienen que velar por el cumplimiento de la normativa están con este nivel de conocimiento, para el ciudadano es una locura», afirma.
La presidenta de UVMPA cree que la solución pasa por actuar contra quienes incumplen las normas y no por restringir el uso de todos los VMP. «Claro que todavía hay gente sin seguro o sin documentación. Pero eso se soluciona bastante fácil. Pones dos semanas un refuerzo de patrullas donde sabes que hay problemas, sancionas, retiras patinetes y en dos semanas no queda ni uno».
«Si se quiere, se puede conseguir que la gente cumpla, como con todo. Lo que no entiendo es por qué se sigue demonizando al patinete», añade.
Fernández considera que existe además una percepción distorsionada sobre este medio de transporte. «Cuando hay una noticia de un patinete parece que siempre es lo mismo: patinete a gran velocidad atropella a un peatón. Pero muchas veces no se cuenta toda la historia».
Para ilustrarlo relata una experiencia personal. «Yo una vez iba correctamente, con el semáforo en verde para mí, y una señora cruzó mirando el móvil. Tuve que tirarme del patinete para no atropellarla. Si hubiera llegado un metro más adelante, la noticia habría sido: patinete atropella a una peatona. Pero la realidad era que ella había cruzado incorrectamente y yo no podía frenar físicamente en dos metros».
«Creo que muchas veces las noticias demonizan al patinete y contribuyen a crear una imagen que no se corresponde con la realidad», sostiene.
La responsable de Sabway Gijón también alerta de las consecuencias económicas que puede tener la medida. «No solo perjudica al usuario del patinete. Perjudica a todo lo que tiene que ver con eso», afirma.
«Los repartidores ya no podrán acceder igual a determinadas calles. Los bares y restaurantes que trabajan con reparto a domicilio también se van a ver afectados. Al final alguien tendrá que asumir ese coste».
En este sentido, advierte de que la restricción puede acabar repercutiendo incluso en los consumidores. «La gente mayor que recibe compras o comida en casa también se verá perjudicada. Los repartos serán más complicados y más caros».
Fernández también cuestiona la base jurídica de la decisión municipal. «Para hacer una restricción de circulación tendrás que tener alguna norma que te la apoye. Yo creo que esas multas son totalmente recurribles».
La presidenta de UVMPA asegura que la asociación estudiará todas las vías posibles para responder a las sanciones que puedan imponerse. «Es un derecho y yo creo que muchas van a caer por su propio peso porque no se apoyan en ningún precepto legal claro».
La medida tampoco encaja, a su juicio, con los objetivos de movilidad sostenible impulsados por las administraciones en los últimos años. «Europa fomenta la movilidad personal ecológica y nosotros la prohibimos en el centro. Es totalmente incongruente».
«Si se supone que queremos reducir emisiones, no tiene sentido poner trabas a un vehículo que no contamina y que permite a mucha gente desplazarse sin utilizar el coche», añade.
Por todo ello, Fernández resume su opinión con una frase que repite varias veces durante la conversación: «Que te prohíban circular por el centro de una ciudad en patinete parece de chiste».
A su juicio, el Ayuntamiento acabará viéndose obligado a reconsiderar la medida. «Yo creo que tendrá que dar marcha atrás. Porque no es aplicable, no es práctica y no vale para nada».
Y concluye con una reflexión que resume el malestar existente entre muchos usuarios de VMP en Gijón: «Lo que no entiendo es para qué sirve esta medida. ¿La seguridad del peatón? ¿Y qué pasa, que solo pueden estar seguros los del centro? No tiene ningún sentido».