Con las presidenciales fechadas para el 18 de abril y el 2 de mayo de 2027, el asturiano alerta de la falta de un aspirante progresista con la solidez del de extrema izquierda Mélenchon, y advierte de que, en un choque entre extremos, el resultado es «la victoria de la extrema derecha»

Francia ya tiene fechas para sus próximas elecciones presidenciales: una primera vuelta el 18 de abril de 2027, y una segunda, el 2 de mayo. Con el actual líder de la Quinta República gala, Emmanuel Macron, imposibilitado para presentarse a un tercer mandato -el propio sistema lo impide-, y las fuerzas más moderadas del espectro político más o menos debilitadas, todo apunta a que el principal duelo por ocupar el Elíseo lo sostendrán los representantes de los dos movimientos extremistas: Marine Le Pen, líder de la formación ultraderechista Agrupación Nacional, y Jean-Luc Mélenchon, su homólogo al frente de La Francia Insumisa, un movimiento vinculado a la extrema izquierda. Eso sí, en caso de producirse, todo apunta a que dicho pulso estaría poco equilibrado… Hoy por hoy, las encuestas dan a Le Pen un apoyo en la segunda vuelta del 68%, frente al mucho más humilde 32% que obtendría Mélenchon. Y, a miles de kilómetros de Francia, esos datos han hecho saltar las alarmas de Adrián Barbón. Porque para el presidente del Principado es evidente que tratar de frenar a la extrema derecha con su fuerza directamente opuesta es una estrategia fallida, tal como demuestra la historia. La pregunta que se hace es… ¿Otras personas allí, en el país vecino, con capacidad de decisión también se están percatando de ello?
«¿En serio hay sectores de la izquierda que no les preocupa esta posibilidad?», se planteaba esta mañana Barbón en su cuenta de X, compartiendo los porcentajes anteriores, que vaticinan un próximo mandato de cinco años encabezado por Le Pen. Y es que, a juicio del asturiano, lo sorprendente -y preocupante- es que en sectores más moderados de la izquierda gala no se estén tomando medidas efectivas para tratar de frenar ese avance de la ultraderecha. «Extraña forma de ser de izquierdas, que con tal de ver a Mélenchon en la segunda vuelta, les vale aunque eso suponga una victoria, abrumadora, de la candidata de la extrema derecha», reflexiona. Una idea que bebe directamente de otra esgrimida por Barbón en un tweet previo, publicado horas antes; en él, el líder autonómico tira de enseñanzas de la Historia para recordar que «una confrontación entre un candidato de extrema derecha y uno de extrema izquierda conduce a un mismo resultado, como ya hemos visto en otros países: una victoria de la extrema derecha». Así las cosas, la receta de Barbón es «buscar otros caminos, y actuar con inteligencia política»; una generalidad que, bajada al detalle, se traduciría en «buscar candidatos que no solo ganen dentro sino, sobre todo, que puedan ganar fuera. De lo contrario, derrota segura».
De ahí que, como broche a su reflexión internacional, el presidente del Principado se abra plenamente, y no oculte su escepticismo ante las posibilidades de Mélenchon. «Yo quiero a alguien, en segunda vuelta, que pueda ganar a Le Pen; así de claro», concluye, no sin antes plantear su deseo de que, «por el bien de Europa, en Francia la ciudadanía acierte».