La Unión Comarcal afea la «provisionalidad» de una medida que «traslada el problema» a Carreño, «en vez de solventarlo», y recuerda a las Administraciones que el vial soterrado de Jove «sigue siendo la alternativa más razonable y adecuada»

Puede que fuese descartado por una parte de las Administraciones -al menos, por la central, la que más autoridad tiene en el asunto-, pero el vial de Jove no ha muerto para todo el mundo. Por lo menos, no para la Unión Comarcal de Comisiones Obreras (CCOO) en Gijón. Sobre todo, tras observar la última decisión adoptada para intentar aliviar la presión de los tráficos pesados hacia y desde El Musel sobre La Calzada: desviar las mercancías peligrosas por el túnel de Aboño, en el concejo de Carreño. Una iniciativa que, aunque parcialmente aplaudida por algunos sectores, era ayer frontalmente rechazada por el sindicato en cuestión, que ve en ella un ejercicio de temporalidad sin base en en absoluto contribuye a solventar el mal. Más bien, lo expande.
«Todo lo que tiene que ver con los accesos al puerto de Gijón hace tiempo que es una tomadura de pelo inexplicable», arranca el comunicado enviado a los medios, en el que CCOO afea, por encima de todo, «la provisionalidad de la medida y el haber trasladado un problema, en vez de solventarlo». Dicha postura se alinearía, deliberada o casualmente, con la esgrimida desde hace semanas por el alcalde de Carreño, Ángel Manuel García Vega, quien ya advirtió que su Ayuntamiento estudiará posible acciones legales que paralicen el desvío por Aboño. Para el sindicato sería, en última instancia, un capítulo más dentro de una historia en la cual «la actuación, o inacción, de las diferentes Administraciones es, cada día que pasa, más indignante»; y el que, a su parecer, el consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, haya «frivolizado» la decisión, «vendiéndola como una solución», no ayuda.
¿Dónde podría estar la alternativa completa y real al problema? CCOO lo tiene claro: en ese vial de Jove al que el Ministerio de Transportes dio carpetazo hace casi dos años. Un proyecto que, se recuerda en el escrito de ayer, «había logrado el consenso de todos los actores sociales, económicos y políticos, y que ya estaba hasta publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE)». Por si fuese poco, consideran los cuadros gijoneses de CCOO, todavía hoy es «la alternativa más razonable y más adecuada» al tráfico de mercancías hacia y desde El Musel, y la verdadera posibilidad para sacar los camiones de la avenida Príncipe de Asturias. «Debe exigirse al Puerto la elaboración de un plan de infraestructuras serio que regule todo el transporte, ya sea por carretera como por ferrocarril, y que sea también la base para la puesta en marcha de la ZALIA como zona logística, y no solo industrial», concluyen en el sindicato.