El Club ‘La Amistad’, organizador de las fiestas del Cristo, ultima los preparativos de un programa que comienza esta tarde con danzas tradicionales, el reparto de bollos y vino, una cena fraternal y la primera verbena, y que durará hasta el domingo

El Cenero ya se respira el aroma de la folixa… «¿Y qué olor es ese?», se preguntarán algunos. Fácil: el del vino y los bollos preñaos, claro; también el de los dulces que participarán en el icónico Concursu de Llambiotaes; el de la parrillada dominical, el de los bocadillos y raciones que proveerán las cenas de los días de fiesta… Y, por encima de todo, el perfume inconfundible de la caída de agosto. Porque desde este viernes, a solo tres días para que el mes termine, la que es la parroquia rural más grande de Gijón se zambulle en las celebraciones en honor al Cristo del lugar, organizadas por el Club ‘La Amistad’ de Sotiello, y que, hasta el domingo 30, ofrecerán a socios y a ajenos, a vecinos y a visitantes, un amplio y variado programa de actividades para todos los públicos, de corte netamente tradicional, arraigadas en la historia del lugar. Y la expectativas están altas… Como los propios responsables prometen, y han transmitido a través de sus redes sociales, «vamos cerrar agosto como se merez«.
Será a las 19.30 de esta tarde cuando se produzca el arranque oficial de la fiesta; y lo hará, como no podía ser de otra forma, al son de la música tradicional y de la danza autóctona, aportadas por la Bandina ‘El Turruxón’ y la agrupación musical Les Pandereteres. Asturias en estado puro, vamos… Hora y media después, a las 21, comenzará el reparto de la botella de vino y del bollu a los integrantes del Club, aunque los más fartones de ellos todavía tendrán ocasión de dar placer a sus paladares a las 21.30, cuando empiece la cena fraternal, a base de bocadillos, hamburguesas y raciones. Por fin, con los estómagos satisfechos, llegará el momento de quemar toda esa ingesta… ¿Y qué mejor forma de hacerlo que en una buena verbena, como la que, desde las 23 horas, amenizará el grupo Tal Palo Tal Astilla? La gran duda ahora es si el tiempo respetará las previsiones y las ansias folixeras, y si no obligará a sacar de casa los paraguas. Porque lo que tienen claro en Cenero es que la fiesta no debe decaer.
Misas, verbenas y almuerzos al aire libre
Una vez la música se extinga, ya avanzada la madrugada de mañana, todavía quedará por delante mucha celebración que disfrutar. El sábado las actividades se iniciarán con una iniciativa plenamente pensada para los más pequeños: el Campamento Fest, que desde las 16.30 horas incluirá juegos, competiciones de rastreo, yincanas y, a modo de remate, hamburguesas y refrescos; la cita, abierta a niños y adolescentes de entre 8 y 17 años, tendrá un coste individual de 15 euros, y las reservas pueden hacerse llamando al 607 502 215. Ya avanzada la tarde, a las 19.30, se recogerán los productos que concurrirán al Concursu de Llambiotaes; el mismo que se disputará a 21, no sin que una hora antes se oficie una misa por los socios difuntos. A las 21.30 se servirá una nueva cena, y a las 23 se disparará el pistoletazo de salida de la segunda gran verbena; esta vez, con el grupo Madastur como protagonista indiscutible sobre el escenario.
Mucho más calmada promete ser la jornada dominical, que incluirá, a las 13 horas, una misa solemne con acompañamiento musical del sierense ‘Coru Vega de Poja’. A continuación, a las 13.30, actuarán ‘El Turruxón’ y el Grupo de Coros y Danzas ‘Virgen de la Guía’, llegado de Santa María del Páramo. Sus respectivas aportaciones musicales harán las veces de entremeses del almuerzo campestre, en forma de parrillada, que se servirá alrededor de la iglesia de Sotiello a las 14.30, y a la que será posible sumarse contactando en el 678 237 939. Desde las 18 horas habrá juegos infantiles para niños de 0 a 8 años, y a las 19 se disputará el Concursu d’Aguya d’Oru. Tras una última cena, de nuevo servida a las 21.30, empezará la tercera y definitiva verbena, cuyo componente musical tendrá forma, afirman los organizadores, de «música enlatada». Así será como la parroquia despedirá su folixa, que confían en que proporcione un buen sabor de boca general, y que deje a todo el mundo con ganas de soñar ya con la del año que viene.