Aunque parcialmente satisfechos, en el ‘barrio alto’ consideran que «hay que ir más allá para aumentar el parque de vivienda de alquiler»; por su parte, en el frente marítimo de San Lorenzo insisten en que la acción del Principado «era necesaria para regenerar la población»

Nunca ha dejado de tener un protagonismo capital pero, desde este lunes, el tema de la vivienda ha vuelto a convertirse en el gran foco de conversación en Gijón, después de que el Principado aprobase la declaración de Cimavilla y La Arena como zonas tensionadas, con el consiguiente desbloqueo de una cierta regulación de los precios. Desde entonces, múltiples voces se han alzado desde la escena política local para aplaudir o criticar la medida, con el Ayuntamiento encabezando una corriente de oposición que podría degenerar, amenazan, en acciones legales contra la Consejería de Vivienda. No obstante, la gran pregunta es, o debería ser, otra… ¿Qué piensan los vecinos de esos dos barrios? Pues bien, en ambos casos la declaración ha sido bien acogida, entendida como algo imprescindible para poner freno a un mercado alcista cada vez más voraz. Sin embargo, tampoco faltan los matices… Y, sobremanera, el deseo ferviente de que el Gobierno municipal no trate de tumbar lo que el grueso de lugareños entiende como un paso adelante.
Fieles a su espíritu combativo, los habitantes de Cimavilla son los que se muestran más cautos. Escépticos, incluso. «En principio, vemos bien que se declare zona tensionada, pero hay que ir mucho más allá de una simple limitación de los precios», deja claro Sergio Álvarez, presidente de la Asociación Vecinal. Y que lo diga el líder de un barrio convertido en el referente gijonés de la gentrificación tiene su peso. Al fin y al cabo, detalla, «tenemos que ser conscientes de que el precio elevado es una consecuencia de la escasez de oferta; es en eso último en lo que las Administraciones deben trabajar». Para él, solo existen dos alternativas: lanzarse a construir, que es «la opción menos deseable», o reintroduciendo en el mercado aquellas viviendas ya existente, pero que están fuera del mismo por hallarse vacías, o por prestar servicios turísticos (VUT). «La realidad en Cimavilla, y de Gijón, es que no existe oferta de alquiler residencial, porque toda se la comen las VUT, lo que eleva el precio», resume Álvarez, instando al consejero Ovidio Zapico a que cumpla su declaración de «trabajar, junto con Presidencia, Reto Demográfico, Igualdad y Turismo, para limitarlas, a través de un decreto, en zonas tensionadas».
Una controversia «necesaria»
Las matizaciones vertidas en el ‘barrio alto’ se reducen cuando la atención pasa a La Arena, aunque no hasta el punto de desaparecer. En el que es el frente marítimo que da a la playa de San Lorenzo y, por esa ubicación privilegiada, otro de esos puntos de fricción entre oferta y demanda, María José Cuervo, la curtida representante vecinal, no tiene ninguna duda de que el dictamen emitido por la consejería presidida por Ovidio Zapico ha sido para bien. «Era necesario para paliar lo que se está viviendo aquí, pero creemos que es una acción escasa y, sobre todo, que será muy controvertida», admite, vaticinando los tensos duelos dialécticos entre Administraciones, propietarios e inquilinos que se avecinan. Ahora bien, para Cuervo deben primar la urgencia y, sobre todo, la necesidad. «Con la reducida oferta que hay, y los altos precios de lo poco que se alquila, la gente joven no está viniendo, y el barrio no se puede regenerar; es impensable que una persona joven te pague tres o cuatro meses de fianza y, a la larga, se volverá contraproducente», analiza. Ahora su gran esperanza es que el Consistorio dé su brazo a torcer y no declare la guerra a la decisión autonómica -como ya ha amenazado con hacer-. «Tendrá sus motivos para oponerse, y nos los imaginamos todos, pero creo que no acertaría al ponerse a pleitear con el Principado cuando es una declaración que a la ciudadanía que necesita una vivienda le conviene… Y hablamos de muchísima población», sentencia.
Es mentira que los vecinos celebren esto. Nadie les preguntó y es una declaración que sólo traerá problemas.
Puedes desarrollar que problema traerá?
La desaparición de vivienda en alquiler
Es obvio. Es el resultado en otros sitios
Por mucho que digan lo contrario los «representantes» de los vecinos
Que expliquen ellos como quieren conseguir el efecto contrario. Expropiese?