Los intentos para resolver el problema, localizado en la infraestructura de ADIF, no dieron resultado, y finalmente el tren tuvo que ser desviado a la única vía libre para seguir su camino; otras circulaciones se vieron afectadas, y fueron precisos enlaces por carretera

Se podría decir que el de este lunes ha sido un inicio de semana agitado para las decenas de pasajeros del primer AVE que ha conectado Asturias con Madrid… De no ser porque ‘agitado’ no es, tal vez, el mejor término a usar; más bien, uno diametralmente opuesto. Poco más de una hora después de partir de la estación de Sanz Crespo, en Gijón, el convoy quedaba detenido a la altura de Campomanes, debido a una avería en la infraestructura eléctrica, operada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), que dejó sin tensión la catenaria de una de las dos vías disponibles. Fueron necesarias cinco horas de trabajo incesante hasta que se logró desbloquear el convoy, pasarlo a la segunda vía y permitirle seguir su camino hacia la capital española; un hecho desafortunado que ha afectado a otros servicios ferroviarios a lo largo de la jornada.
Según fuentes de ADIF el AVE, que había emprendido la marcha a las 5.58 horas sin problemas, se detuvo en seco a las 7.04. La mala suerte quiso que una parte de la composición quedase sobre un puente, aunque el que el ‘apagón’ se registrase en la sección de la catenaria que discurre desde Campomanes hasta La Robla permitió al maquinista retroceder unos metros, hasta una zona más acomodada, próxima a la primera de ambas localidades. Con el punto crítico despejado, brigadas de trabajo apoyadas por una dresina con grúa se desplazaron hasta el lugar, al igual que agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Pola de Lena, y hasta personal sanitario, a bordo de una ambulancia. Por su parte, los pasajeros tuvieron que permanecer dentro del convoy, al ser un área peligrosa, viendo avanzar los relojes con resignación, y avisando a quienes les esperaban de lo que, en desgracia, les había pasado.
Un transbordo descartado por seguridad
A lo largo de las siguientes horas los profesionales de ADIF trataron de hacer todo lo posible por restablecer el suministro eléctrico, aunque sin éxito. En vista de lo complejo del operativo, se llegó a plantear la posibilidad de llevar hasta la vía en servicio un segundo tren, situarlo en paralelo al afectado y reubicar al pasaje en él. Sin embargo, según el propio ente público ha confirmado a este diario, esa opción fue descartada porque el escenario no permitía garantizar unas condiciones de seguridad aceptables. Fuentes externas han asegurado que, incluso, se barajó brevemente remolcar la composición utilizando una locomotora auxiliar, aunque también esa posibilidad fue desechada. Finalmente, se optó por una solución de compromiso: planear el doble sentido en la vía en servicio, desviar el AVE a ella y hacerle completar el trayecto. Así se hizo, y para las 12.20 reemprendía la marcha.
Eso, por lo que respecta a los viajeros que ya se hallaban en el tren, pero… ¿Qué fue de aquello que debían embarcar en las estaciones siguientes? ¿Y de las demás circulaciones del día, toda vez que solo quedaba una línea operativa? Bien, no sorprenderá saber que se han encadenado retrasos a lo largo de la jornada, ni tampoco que, en más de un caso, ha habido que recurrir a soluciones de compromiso. Así, los pasajeros que tendrían que haber subido a ese convoy en León fueron trasladados a Valladolid por carretera, y desde allí fueron reasignados a otros trenes. Por su parte, quienes tendrían que haber tomado en Gijón el ALVIA de las 8.50 fueron llevados en autobús hasta Palencia, punto a partir del cual el suministro eléctrico ya no presentaba problemas. Sea como sea, la incidencia ya ha quedado resuelta a estas horas, y las circulaciones están recuperando la normalidad poco a poco.