La insuficiente flota y los frecuentes fallos son las principales quejas de ambas entidades, que lanzan una campaña conjunta para visibilizar los problemas del servicio y reclamar más inversiones; el contrato prevé un incremento presupuestario del 20%

‘Ciudades sostenibles’, ‘movilidad verde’, ‘transporte sostenible’… Todos los anteriores, y muchos otros, son conceptos que definen una tendencia al alza en la mayoría de ciudades europeas: la progresiva preferencia de medios de desplazamiento menos contaminantemente, como la bicicleta y el patinete, frente a otros más nocivos. Claro, que para llevar a cabo esa transición son necesarios una infraestructura y unos medios en consonancia… Que es justo aquello que, en Gijón, no hay. Al menos, así lo entienden tanto el Conseyu de Mocedá (CMX) como el Observatorio Xixonés de Movilidad (OXM), que hoy lunes han arrancado la semana poniendo sobre el tapete cierta cuestión recurrente, pero siempre polémica: el estado del servicio ‘Gijón Bici’. El mismo que, a juicio de ambas entidades, podría ser una opción excelente de movilidad urbana, especialmente para los jóvenes, pero que se ve lastrado por dos ‘puntos negros’; sobre todo, en verano: lo escaso de la flota, y los frecuentes fallos y averías. ¿Es responsable? El Ayuntamiento, por su «falta de atención» y su escasa inversión. Una culpa que, ahora, esas dos organizaciones se han propuesto visibilizar por medio de la campaña ‘Más Gijón Bici’.
«Ya empieza a ser algo mítico: cada verano Gijón, se queda sin bicis», denuncian en el CMX; el mismo Conseyu, precisamente, que representa al que es el colectivo más proclive a recurrir a tales vehículos para sus desplazamientos. Y es que, prosiguen, en la temporada estival valerse del servicio es tarea difícil. Con la demanda disparada gracias al buen tiempo y a la masiva afluencia de turistas, a menudo «es imposible encontrar una ‘Gijón Bici’ en las estaciones, y las que hay o no funcionan, o lo hacen mal». Ruedas pinchadas, sillines estropeados, manillares doblados o, muy frecuentemente, baterías averiadas o mal cargadas son algunas de las fallas más frecuentemente reseñadas, capaces todas de dejar a un posible ciclista ‘tirado’ y sin posibilidad de llegar a su destino, si no hay bicicletas de sustitución en las cercanías. «Nadie toleraría una situación similar en la Empresa Municipal de Transporte Urbano (EMTUSA), por ejemplo, con una flota insuficiente y averías constantes, que es lo que ocurre a diario con ‘Gijón Bici'», afean, no sin antes reiterar que la situación ha alcanzado un extremos abiertamente «insostenible».
¿Hay fórmulas para resolver la papeleta y solventar tales males? Pues sí, las hay; el CMX y el OXM están convencidos de ello. Es más, basta con echar un vistazo al pliego del contrato del servicio en cuestión para detectar una de las más a menudo reivindicadas: el incremento del dinero destinado a ‘Gijón Bici’. «Instamos a la Concejalía de Tráfico a mejorar este servicio aplicando la cláusula de aumento del 20% del presupuesto del contrato», declara hoy la presidenta del Conseyu, Yurena Sabio, instando al edil del área, el ‘forista’ Pelayo Barcia, a activar un mecanismo a disposición del Consistorio, y que permitiría adquirir más bicicletas para potenciar la flota. Porque, prosigue Sabio, con una adecuada financiación, y teniendo en cuenta el grado de implantación que tiene entre los jóvenes -más de la mitad de los usuarios lo son-, «podría ser un medio de transporte de lujo, pero por ahora funciona mal». Por ello, y hasta que el Gobierno gijonés tome medidas, ambas entidades utilizarán sus recursos comunicativos para dar visibilidad a esos fallos recurrentes, con el objetivo de utilizarlos como palanca de presión. Al fin y al cabo, concluyen en el CMX, «que ‘Gijón Bici’ sea un éxito no puede depender de la voluntad de los usuarios; sino de la inversión real y del mantenimiento que se merece».
Si depende del concejal de tráfico vamos listos.