Un mes después de que estallase el escándalo que costó sus puestos al presidente Oliver Suárez y al gerente Fernando Losada, los socialistas denuncian que el Ejecutivo gijonés «no ha facilitado toda la información» referente al caso
El partido en la oposición local también reclama explicaciones acerca del destino de las 300 entradas VIP que se entregaron a Divertia, cuyo uso es desconocido, y de por qué asumió el servicio de cáterin cuando no era una competencia municipal

En solo dos días, este mismo domingo, se cumplirá un mes desde la detonación de esa bomba llamada ‘caso Divertia’: el descubrimiento de que el ya expresidente de la entidad, Oliver Suárez, firmó los contratos de las actuaciones que Alejandro Sanz y Lola Índigo ofrecerían como parte de ‘Los Conciertos del Parque’ sin pasar por el Consejo de Administración de la empresa municipal. Sin embargo, pese a que tanto Suárez como el gerente de Divertia, Fernando Losada, fueron cesados por el Ayuntamiento, asumiendo ambos cargos el edil de Festejos, el ‘forista’ Jesús Martínez Salvador, todavía son muchas las dudas en torno al escándalo… Motivadas, en parte, por el limitado acceso a la información sobre el mismo. Una cuestión que este jueves volvía a poner sobre la mesa el PSOE; en un comunicado remitido a los medios, el partido en la oposición exigía la entrega de los documentos relativos a los contratos suscritos con Sanz e Índigo, aún retenidos por el Ejecutivo local. Y no solo eso; los socialistas también desean aclaraciones sobre el destino de las 300 entradas VIP que se entregó a Divertia, y sobre por qué el Consistorio asumió el servicio de cáterin, que costó casi 50.000 euros.
«En los expedientes faltan dos contratos que firmó Oliver Suárez con las empresas organizadoras de los conciertos de Sanz e Índigo. ¿Por qué no se han facilitado esos contratos? ¿Quiere ocultar algo el equipo de Gobierno?», se pregunta en el escrito el concejal del PSOE Antonio del Corro. Sus dudas no se basan solo en la supuesta «falta de transparencia» del ejecutivo del que Carmen Moriyón es alcaldesa; muy al contrario, la cantidad de dinero abonada fue abultada, ya que, en bloque, el ciclo ‘Los Conciertos del Parque’ costó a las arcas municipales 1,1 millones de euros, aproximadamente. Bajando al detalle, a los 754.291 euros de coste del festival, más otros 155.938 de IVA, habría que sumar los cachés de Sanz e Índigo, de 120.000 y 150.000 euros, respectivamente -en el caso de Antonio Orozco no se estableció una cantidad fija-. Y todo ello, con el condicionante de que los ingresos por venta de entradas fueron a pasar no a las arcas municipales, sino a las promotoras, «con un retorno de cero euros». De ahí que, a juicio de Del Corro, el resultado fuese un «uso de dinero público para el beneficio privado de unos pocos»; lo mismo que podría estar queriendo taparse al no entregar los contratos.
Entradas ‘fantasma’ y platos que no proceden
No obstante, como se ha dicho, hay otras dos cuestiones que escaman al Grupo Municipal Socialista. En primer lugar, el destino de las cien entradas por cada uno de esos tres conciertos -Sanz, Índigo y Orozco- que se cedieron a la empresa municipal de festejos para «compromisos de Divertia», al margen de las puestas a la venta para el público general. Dichas localidades habrían dado acceso a una zona privada, o VIP (Very Important Person), ubicada sobre la estructura elevada del complejo instalado en el parque de los Hermanos Castro; su montaje costó 50.820 euros al Ayuntamiento, pero nada se sabe del uso que se dio a las citadas entradas. «¿Cuál fue el destino final de esas entradas? ¿Se pusieron a la venta? ¿A través de qué canal? ¿A qué precio? ¿Se entregaron gratuitamente? ¿A quiénes? ¿Qué personas, empresas o entidades tuvieron acceso a ellas?», inquirió ayer Del Corro. Y todavía restaría el último foco de dudas: por qué Divertia gastó 50.000 euros en ofrecer el cáterin de las tres actuaciones, pese a que «en los contratos que nos han facilitado no consta que tuviera que hacerse cargo» de él.
Lo dije desde la traición a su partido de entonces. Oliverio engañó a VoX (concretamente a Figaredo) y no es más que un pufista sin escrúpulos que se vende por un plato de lentejas. El tiempo me ha dado la razón. Responsables de todo esto son la Alcaldesa y Jesusín Martínez Salvador que montaron todo el asunto para garantizarse seguir teniendo 14 votos en el pleno.