Fue detenido en febrero de 2025 después de que perdiese por la calle el móvil en el que guardaba los archivos; había sido condenado en 2022 por hechos similares en Oviedo

La sección penal del Tribunal de Instancia de Gijón, plaza número 1, tenía fijado ayer el juicio al hombre detenido en febrero de 2025 tras serle localizados en su teléfono móvil archivos de mujeres grabadas en duchas sin su consentimiento. La Fiscalía solicitaba 10 años y medio de prisión por tres delitos de descubrimiento y revelación de secretos del artículo 197.1 del Código Penal, con la circunstancia agravante de reincidencia, pero la condena ha quedado fijada en siete años y medio para el acusado, que aceptó los cargos.
Las primeras grabaciones tuvieron lugar el 29 de octubre de 2024 en la zona de aseos femeninos de un centro social de Gijón destinado a la asistencia de personas adultas vulnerables o con riesgo de exclusión. Esta persona, nacida en 1983, colocó de manera disimulada, en el suelo, una mochila que contenía en uno de sus bolsillos un teléfono móvil, camuflado con una malla tipo calcetín y cinta aislante para pasar desapercibido. Tras ubicar convenientemente la mochila, activó la cámara del teléfono con el objetivo de grabar a las mujeres que utilizaran las duchas, consiguiendo grabar ese día a una usuaria desnuda. Al día siguiente hizo lo mismo, y otra vez el 1 de noviembre, registrando cada día a una víctima diferente.
La Policía Nacional daría con las imágenes a partir de la pérdida del dispositivo por la calle el día 12 de ese mes. La persona que lo encontró, al revisar el teléfono para tratar de identificar al propietario, localizó los archivos, una treintena de ese tipo, por lo que decidió llevarlos a Comisaría, iniciándose así una investigación policial que culminó en febrero. Ya había sido condenado en enero de 2022 por hechos similares en Oviedo a 1 año de prisión y multa.