Contratado por el Principado durante un año, prorrogable hasta un máximo de cinco, su misión es realizar un seguimiento de la evolución del complejo, a fin de adelantarse a posibles deterioros; también planificará intervenciones de rehabilitación

Es fácil entender que un edificio como la Universidad Laboral, con su trayectoria histórica, su exclusividad arquitectónica y su valor patrimonial, precisa de una suerte de ‘conservador’; de alguien especializado en campos concretos que, con su trabajo, garantice la supervivencia de tan magno conjunto. Esa figura era una de las carencias del emblemático centro… Hasta hoy. Porque este martes el arquitecto gijonés Valentín Arrieta Berdasco se ha estrenado como encargado de la conservación y del mantenimiento de La Laboral, una responsabilidad por la que fue contratado el pasado 17 de junio por la Sociedad Pública de Gestión y Promoción Turística y Cultural del Principado, que preside la actual consejera del ramo, la socialista Vanessa Gutiérrez. Plenamente integrado en el equipo, su labor consistirá en prever futuras incidencias, y planificar aquellas actuaciones necesarias para evitarlas.
El contrato, adjudicado por 58.987 euros, IVA incluido, prevé que Arrieta realice dicho trabajo por un promedio de seis horas al día, de lunes a viernes -aunque se contemplan servicios a mayores en caso de imponderables, que podrían ocurrir en fines de semana y festivos-, inicialmente durante un año, si bien será prorrogable hasta un máximo de cinco. Su misión será peinar todos y cada uno de los elementos que conforman el edificio, evaluando el efecto del tiempo, del uso y de las inclemencias meteorológicas, y estando bien atento a cualquier daño o deterioro que pueda surgir. Evidentemente, esa acción tendrá que hacerse sobre una planificación; a ese respecto, se espera que el recién llegado elabore un programa anual de mantenimiento que permita establecer prioridades y programar las actuaciones. Aun así, los imprevistos suceden; cuando eso pase, Arrieta deberá evaluar el alcance de los posibles problemas, y decidir las mejores acciones de mantenimiento o restauración para cada caso, siempre compatibles con la protección de que goza el total. Dicho en plata, su deber es mantener La Laboral viva y sana, en coordinación permanente con los servicios de Patrimonio Cultural del Principado.
Suena a titánico, ¿verdad? Sin embargo, si algo le sobra a este profesional es experiencia. Licenciado por la Universidad de Valladolid en 2008, y doctor en Teoría de la Arquitectura y Proyectos Arquitectónicos, Arrieta ha centrado el grueso de su actividad en la conservación, restauración y rehabilitación de edificios protegidos, con participación en proyectos como el acondicionamiento del conjunto histórico de Olloniego, la Torre de Peñerúes y el Palacio Real de La Granja. A mayores, un elemento que terminó de decidir a la Sociedad fue su vinculación con cinco obras de restauración o mantenimiento de inmuebles declarados Bienes de Interés Cultural (BIC), o incluidos en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias, con presupuestos de ejecución material iguales o superiores a 300.000 euros. Por si fuese poco, cuenta en su haber con veintitrés informes sobre actuaciones en bienes protegidos, amén de 364 horas de formación especializada en restauración, conservación del patrimonio y otras materias relacionadas.
Cuanto tiempo se perdió desde 1996 a 2001.