El evento, organizado por el Grupo ‘El Campanu’, se celebró en la finca Villa María, en Cangas de Onís, como alternativa a la tradicional puja en el Puente Romano, suspendida por la tardanza en capturar el primer salmón de la temporada

Gijón, ‘grandona’ por antonomasia, puede presumir de ser ‘la más’ de Asturias en varios aspectos. De entrada, es la localidad con el área urbana más extensa; también es la más poblada, algo de lo que dan fe sus más de 268.000 habitantes; del mismo modo, en ella se encuentran las mayores cantidades de negocios comerciales y hosteleros de la región… Y, desde ayer, es también el ‘hogar’ -temporal, eso sí- del campanu. Así es, damas y caballeros. Fue un restaurante gijonés, concretamente la sidrería El Llavianu, la que, en el marco de la subasta privada organizada por el Grupo ‘El Campanu’ en la finca Villa María, en Cangas de Onís, se llevó el primer salmón de la temporada pescado en el río Sella. Un ejemplar de 82 centímetros y 6,2 kilos, capturado el martes por Iván Alonso Peñayos, y que ya se encuentra en las cocinas del citado establecimiento, a cambio de 9.400 euros. Fue el resultado de un evento organizado para reemplazar a la tradicional puja en el Puente Romano, suspendida el 11 de mayo por el Ayuntamiento de Cangas de Onís ante la ausencia de resultados en el cauce; de hecho, la pieza ahora en poder de El Llavianu tardó en obtenerse un mes y un día, una tardanza que varios colectivos ecologistas señalan como una prueba más del alarmante deterioro de la especie, cercana a su extinción en las aguas del Principado.