La Guardia Civil confirma que el centro canino no contaba con los permisos pertinentes para desarrollar su actividad y que las instalaciones situadas en Serín fueron clausuradas el pasado miércoles; el PSOE pedirá en comisión una ayuda extraordinaria para la gestora del albergue municipal para atender a los perros

Continúa la investigación de la Guardia Civil sobre el criadero de Gijón en el que fueron intervenidos 347 perros el 21 de abril. Según confirmó esta mañana el cuerpo armado a este medio, el centro canino situado en Serín, que fue clausurado el miércoles pasado, no contaba con licencia municipal ni autorización de núcleo zoológico. Un aspecto que pone más en cuestión el proceder de sus responsables de unas instalaciones que llevaban más de 10 años funcionando.
Las prácticas en este centro fueron denunciadas por la representante de la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa de la Comunidad de Madrid (FAPAM). Declaraba que, al menos desde enero de 2024, se venía produciendo de forma sistemática maltrato animal en dos centros de cría de animales caninos de la misma propiedad situados en Gijón y en la población extremeña de Don Benito. La operación arrancó el 14 de abril con una primera inspección y derivó en la detención, el 5 de mayo, de cuatro personas relacionadas con el criadero de Serín, entre ellos los dos propietarios, acusados de delito continuado contra los animales y supuesto delito de pertenencia a grupo criminal. Serían puestas en libertad después de declarar mientras continúan las diligencias.
«La operación ha desbordado sus capacidades»
El Grupo Municipal Socialista registró un ruego dirigido a la concejalía de Medio Ambiente para tratar en la Comisión de Urbanismo, Obras Públicas y Medio Ambiente de mañana en el que solicita una ayuda extraordinaria para la Fundación Protectora de Asturias, que gestiona el municipal Centro de Protección Animal y ha acogido en sus instalaciones de Serín, además de en las propias en Siero y el albergue Oviedo, una parte importante de los 347 perros rescatados. «La operación ha desbordado sus capacidades. Es una situación excepcional que está suponiendo un enorme esfuerzo humano y económico», apunta la edil María Caunedo.
«Estamos ante un hecho sobrevenido que ha multiplicado de la noche a la mañana el número de animales que atender; el esfuerzo que están realizando es titánico, pero difícil de sostener sin apoyo público», continúa la socialista, que considera esta ayuda«una cuestión de responsabilidad pública y de bienestar animal que nos afecta a todas y todos. La solidaridad de la ciudadanía y asociaciones, y el trabajo y esfuerzo de la Fundación Protectora de Animales, ha sido clave en el rescate. El Ayuntamiento no debería quedarse al margen. Hay que dotar a los gestores de los recursos necesarios para atender a los perros».