El desprendimiento de un cable eléctrico durante los trabajos de remodelación del túnel causó daños graves a, al menos, quince camiones pesados; la Consejería de Movilidad y CESINTRA alertan de «graves deficiencias» en materia de seguridad

Fue el incidente más espectacular -aunque, por suerte, no el más letal- de cuantos han ocurrido en Asturias en lo que va de semana. En pleno túnel del Negrón, el más icónico de cuantos jalonan la AP-66, sometido desde hace semanas a profundos trabajos de modernización, este martes un cable eléctrico que discurre por su parte superior se desprendía de sus anclajes y caía sobre el carril en sentido Oviedo, provocando daños graves a, al menos, quince camiones pesados que, en ese momento, circulaban hacia la capital asturiana. El azar y la fortuna quisieron que no se registrasen heridos; sin embargo, tanto la gravedad del suceso, como los tiempos de reacción para cortar la vía han hecho saltar las alarmas de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CESINTRA), primero, y de la Consejería de Movilidad, Cooperación Local y Gestión de Emergencias, después. Tanto es así que esta última ha trasladado al Ministerio de Transportes su «profunda preocupación» por los hechos, exigiendo al organismo nacional «más seguridad y transparencia».
La base de la queja del Principado se basa, efectivamente, en un escrito aportado por CESINTRA, en el que se refieren «graves deficiencias» en la realización de los trabajos de adecuación del túnel. Su foco está puesto en la insuficiente y deficiente señalización, en las condiciones generales en que se ejecutan las labores, y en la ausencia de una conducta preventiva real que impida que algo así vuelva a darse. Curiosamente, uno de los aspectos más enervantes para los transportistas es que la empresa adjudicataria de la obra -la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Dragados, API Movilidad y Civis Global- «tardó casi una hora en cortar el tráfico» tras la caída del cable; en ese tiempo los vehículos siguieron penetrando en el túnel y topándose con el obstáculo, sin que nada, ni nadie, lo evitase. Un conjunto de hechos que, a juicio de Movilidad, «resulta inaceptable»; sobremanera, teniendo en cuenta que los trabajos se prolongarán hasta noviembre. De ahí que la Consejería que preside Alejandro Calvo rematase su mensaje al Ministerio recordando que «la seguridad y la calidad de una infraestructura estratégica para Asturias no pueden seguir viéndose comprometidas».
Finalmente, conviene recordar que este incidente se produjo en un momento en que el debate en torno a la viabilidad, justicia y procedencia ética del peaje del Huerna sigue candente, y ganando intensidad, toda vez que aumentan las voces -incluida la del Gobierno autonómico- que exigen la suspensión de los pagos, al menos, hasta que las labores en los túneles finalicen por completo.