Moriyón, «optimista», anuncia que la aprobación inicial, por parte de la Junta de Gobierno Local, será este martes, y confía en que la definitiva se dé antes de mayo; no obstante, las recreaciones incluyen los 21.000 metros cuadrados que aún retiene la sociedad anónima
No es exagerado decir que el proyecto ‘Naval Azul’, aparte de ser uno de los técnicamente más ambiciosos de cuantos se han planteado en Gijón desde el inicio del mandato, se ha vuelto uno de los grandes caballos de batalla electorales de la actual Corporación municipal. Tal vez, incluso, en el principal. Y no sorprende, pues, que tanto el concejal de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador, como la misma alcaldesa, Carmen Moriyón, hayan querido comparecer ante los medios esta mañana para anunciar el próximo avance en el proceso de conversión de los antiguos astilleros de Naval Gijón en un polo ligado a la ‘economía azul’. Si las estimaciones de ambos se cumplen, mañana martes la Junta de Gobierno Local dará su aprobación inicial al Plan Especial de ‘Naval Gijón, toda vez que su fase de tramitación administrativa ya ha finalizado. En la mente del Ejecutivo gijonés está completar la puesta a punto de dicho documento antes de las elecciones del próximo mayo… Pese a que hay una duda capital que sigue en el aire: qué será de la parcela que todavía está en manos de la sociedad limitada Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (PYMAR), que suma casi 21.000 metros cuadrados cruciales para el desarrollo total del proyecto, y sobre cuya posible compra nada nuevo se sabe, a pesar de que el Consistorio sí la está incluyendo en sus previsiones.
«Somos optimistas pero, a día de hoy, no tenemos novedades», admitía hoy la regidora, no sin antes aclarar que la relación de la Corporación con PYMAR es «muy buena». No obstante, la propia Moriyón ha reiterado que esa relación ha cambiado; en especial, desde que el Ayuntamiento adquirió la parte de Naval Gijón antaño propiedad de la Autoridad Portuaria de Gijón, convirtiéndose así dueña de un 60% del total del espacio. Esa desaparición de uno de los tres actores iniciales -el Puerto-, y el consiguiente aumento del poder municipal en las negociaciones, ha hecho que el nexo entre la ciudad y PYMAR «haya pasado a ser de compensación a cooperación». Y tanto Moriyón como Martínez Salvador esperan que de dicha tónica emane un acuerdo que haga que toda la superficie pase a control local, si bien desde el Consistorio se ha afirmado en varias ocasiones que no sería imprescindible. Aun así, como se ha dicho, en las infografías y recreaciones del posible aspecto futuro de ‘Naval Azul’, inteligencia artificial mediante, sí se incluye la parcela de la sociedad anónima. Es, concretamente, la mitad de aquella ‘encajonada’ entre las calles Igor Medio -antigua Palafox-, Mariano Pola y de acceso al recinto desde el Acuario más cercana a la segunda de las tres. Y en ese lugar se yerguen varios edificios industriales de gran valor para los que serán dos de los objetivos secundarios del proyecto: garantizar la protección de ese patrimonio y difundir su historia entre quienes se acerquen a la zona.
«Cuando algo depende del Ayuntamiento, Gijón avanza; cuando depende de otras Administraciones, Gijón espera»
Carmen Moriyón, alcaldesa de Gijón

Precisamente para velar por la adecuada conservación de dichos edificios -que antaño albergaban las oficinas, naves y servicios auxiliares del extinto astillero-, el Plan Especial prevé la creación de una ordenanza zonal específica, designada NG2, y que irá de la mano de otra, la NG1, concebida para organizar la que será la principal actividad que tendrá lugar en ‘Naval Azul’: la empresarial. Y es que, ha recalcado Martínez salvador durante su turno de intervención, los usos predominantes del lugar serán el científico, el tecnológico y el ligado a la ‘economía azul’, actividades todas que deberán ocupar no menos del 80% del espacio disponible. Lo que no hace el documento que se aprobará mañana es definir el tamaño concreto de las múltiples parcelas en que se definirá el terreno, si bien cada una no podrá ser menor de 1.500 metros metros cuadrados; ese grado de concreción se hará una vez esté claro de qué modo se comercializarán. Al mismo tiempo, en cada edificio se crearán plazas de aparcamiento subterráneas de conformidad con lo que dicta la normativa vigente, excepto en la zona de astilleros, donde tendrán que habilitarse en superficie. Y sí, en ese 20% restante, destinado a usos terciarios y dotacionales, se incluirá la divulgación del pasado industrial de Naval Gijón en particular, y de El Natahoyo en general, pero no mediante la fundación de un nuevo museo específico, sino utilizando recursos alternativos dependientes del Museo del Ferrocarril. Ah, y un dato importante: la vistosa pasarela que conectaría ambos lados del antiguo dique, y que tanta expectación está causando en la ciudad, es, por ahora, «solo una idea».
Por el momento, una vez se consiga la luz verde inicial de la Junta de Gobierno Local, se abrirá un periodo de información pública de treinta días, al que seguirá la obtención de los informes sectoriales correspondientes a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, a la Dirección General de Costas, a la de Patrimonio y a Aviación Civil. Acto seguido, la pelota pasará al campo de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado (CUOTA); su deber será emitir otro informe, no vinculante, que pondrá punto final a la fase documental. Será entonces, una vez resuelvan las alegaciones o modificaciones que se puedan exigir desde alguna de las Administraciones anteriores, cuando el Pleno apruebe definitivamente el Plan Especial. Y el tiempo apremia; nadie en el Gobierno quiere que ese punto se demore más allá de los comicios municipales de mayo. Aun así, y pese a los varios pasos que todavía restan por dar, Moriyón ha aseverado esta mañana que, por lo que respecta a ‘Naval Azul’, «ya no hay marcha atrás», y ha celebrado que se haya llegado a este punto a pesar, a su juicio, de los obstáculos puestos por el PSOE, recordando aquel conflicto con la Autoridad Portuaria por la propiedad de la franja litoral de los terrenos. Finalmente, la alcaldesa ha destacado que «todo esto se está haciendo con fondos propios, lo que confirma que cuando algo depende del Ayuntamiento, Gijón avanza; cuando depende de otras Administraciones, Gijón espera».


