El Ayuntamiento mantendrá una reunión con los representantes de la parroquia y con los responsables de la Cooperativa ‘El Llar’, para tratar de acercar posturas; «estamos valorando toda la extensión del concejo», profundiza Martínez Salvador

Ya es hora de que la paz vuelva a reinar en la parroquia de Cabueñes. Al menos, esa es la idea que se ha abierto paso en el Ayuntamiento. Inquieto por el malestar que ha causado entre los vecinos la posibilidad de que el proyecto de cohousing de la Cooperativa ‘El Llar’ se construya en cierta parcela que, en 2002, fue cedida a manos municipales a cambio de que se destinase a la función de parque, el portavoz municipal, el forista Jesús Martínez Salvador, salía ayer al paso de la polémica para anunciar que, hoy por hoy, no es seguro que vaya a ser ese terreno el elegido. Lo hacía en respuesta a preguntas de los periodistas al finalizar la Junta de Gobierno Local, no sin antes aclarar que, a la mayor brevedad, se convocará una reunión con todas las partes implicadas, a fin de clarificar los detalles de la idea, tratar de acercar posturas y, sobre todo, lograr que las aguas de la calma vuelvan a su cauce.
«Es cierto que es una parcela que reúne las condiciones, pero nunca dijimos que fuera ésa», sentenció Martínez Salvador, acotando que ni tan siquiera se puede garantizar que la construcción del futuro cohousing vaya a ocurrir dentro de las fronteras de Cabueñes. En ese sentido, el concejal de Foro precisó que desde el Ejecutivo gijonés «estamos valorando toda la extensión del concejo, buscando aquellas parcelas que puedan reunir las condiciones que se piden». Y es que, conviene recalcarlo, el foco del malestar vecinal en la parroquia no tiene nada que ver con la idea de ‘El Llar’ -vista, incluso, como un elemento dinamizador de la vida social-, sino con la posible elección del terreno de la discordia para acogerla. Un terreno que, en la actualidad, hace las veces de parque improvisado, y que los lugareños llevan años esperando que se adecúe para prestar ese mismo servicio con todas las comodidades y garantías de seguridad que se pactaron en el momento de su cesión al Consistorio.