Bajo el lema ‘Palabra a palabra, construimos barrio’, más de trescientos mensajes de apoyo fueron colocados sobre las pintadas con las que se atacó el local; «la mejor respuesta ante quienes pretenden deteriorar la convivencia es reforzarla»
Hay muchas maneras de plantar cara a la intolerancia. Algunas personas optan por los discursos elaborados para desmontar sus supuestos principios. Otras, por echarse a la calle y hacer visible su rechazo por medio de reunir a una nutrida masa social. Y, luego, están quienes optan por coger los frutos de esa misma intolerancia, y transformarlos algo diametralmente opuesto. Eso es lo que la Brigada Feminista ha hecho esta semana en el local de La Calzada que la Fundación ‘Mar de Niebla’ está transformando en la futura sede de su proyecto ‘Cocinas comunitarias’. Dos semanas y media después de que, el pasado 29 de junio, dicho establecimiento apareciese cubierto de pintadas críticas con la obra por una supuesta falta de licencia para ejecutarla -aún no confirmada, ni desmentida, ni por ‘Mar de Niebla’, ni por el Ayuntamiento-, ayer jueves varias integrantes de la Brigada cubrieron tales mensajes con más de trescientos escritos de apoyo a la labor de la Fundación, recibidos en los últimos días y concentrados en la iniciativa ‘Palabra a palabra, construimos barrio’. Fue su forma de proclamar a los cuatro vientos que «el vandalismo no se combate con silencio, sino con color y comunidad».
Elogios al trabajo de ‘Mar de Niebla’ con colectivos desfavorecidos, agradecimientos expresos por la ayuda prestada por parte de quienes de beneficiaron de ella, expresiones de fuerza y mucho más conformaron ese mosaico de pósits, emitidos por más de medio centenar de entidades y colectivos, y que fue creciendo a lo largo de la tarde, conforme más y más personas se acercaban a aportar los suyos propios. El resultado final, una vez organizados todos esos pedazos de papel, fue la palabra ‘Reconocer’, que ocultó por completo las pintadas previas, y con el que la Brigada Feminista dio por cumplida su misión. «La respuesta ha superado todas nuestras expectativas…», admitían las organizadoras del acto, satisfechas de haber «convertido un ataque contra un espacio comunitario en una muestra visible de solidaridad, participación vecinal y compromiso colectivo». Una cruzada, por otra parte, acorde con el espíritu fundacional de la Brigada. A fin de cuentas, recuerdan hoy, «como hijas de las barriadas mineras, La Calzada es una extensión de nuestro hogar, y en la cotidianidad obrera aprendimos el valor del apoyo mutuo. Defender este barrio, y a ‘Mar de Niebla’, es defender nuestra propia identidad».



