Con este paso, el penúltimo del largo proceso, al Ayuntamiento ya solo le resta licitar la operación; una vez adjudicada, se podrá proceder a su ejecución, que incluirá la urbanización del entorno, una vez derribado el actual equipamiento

Pues… Ya está. Ahora sí. El último paso se ha dado, y ahora es cuestión de meses que el viaducto que se yergue en la mitad de la calle Carlos Marx pase a ser un mero recuerdo urbanístico. Ayer miércoles, en un gesto cargado no solo de efecto práctico, sino también de simbolismo, el concejal de Urbanismo, el forista Jesús Martínez Salvador, procedía a firmar, en nombre del Ayuntamiento de Gijón, el proyecto de demolición del mencionado equipamiento y, por extensión, la posterior urbanización del entorno resultante. Con ello, con la plasmación de esa rúbrica en el documento, se daba por zanjado el único trámite burocrático que restaba antes de que la sociedad ‘Gijón al Norte’ licite la operación, y quedaba abierta la puerta para que la colaboración de las Administraciones municipal, autonómica y nacional cristalice en la que será la ‘fase cero’ del largamente postergado ‘Plan de Vías’.
Con un presupuesto base de licitación que rebasará los cincuenta millones de euros -de ellos, 10.135.000 se extraerán de las arcas gijonesas-, y un plazo de ejecución de 33 meses desde el momento de la adjudicación, el proyecto prevé ‘tumbar’ por completo el viaducto, dejando así expedito el entorno frente a la actual estación ferroviaria provisional, en previsión de que se llegue a edificar la intermodal definitiva. En su lugar se construirá un vial en superficie, con una nueva glorieta en la confluencia de las calles Sanz Crespo y Carlos Marx. Paralelamente, se reemplazarán los dos colectores de saneamiento que se ubican en las inmediaciones de la estación, sustituyéndolos por uno único, de gran sección. Del mismo modo, el pliego contempla la ejecución de las rampas de acceso al futuro aparcamiento de la intermodal, y la adecuación de la losa del tanque de tormentas de la avenida José Manuel Palacio, para permitir el tránsito de vehículos. Finalmente, con todo lo anterior ya hecho, se procederá a emplazar el mobiliario urbano.