El uso de este espacio, cerrado desde finales de mayo por la celebración de ocho conciertos o festivales, ayuda a paliar el problema de aparcamiento que se vivió en los primeros días de la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA); incorpora control de gálibo en su acceso

Las 23.59 horas del 6 de agosto era la fecha marcada; a efectos prácticos, esta medianoche. Después de más de 2 meses cerrado al uso público, en concreto desde el 24 de mayo, para la celebración de ocho conciertos o festivales, el Parque Hermanos Castro volvía ayer a tener uso de manera parcial y con control de aforo, misma situación en la que se encuentra hoy, día establecido como apertura, aunque con más plazas al avanzar el desmontaje de las estructuras que conformaron un pequeño recinto vallado que impedía el acceso y disfrute de las zonas verdes. Operarios siguen trabajando en el lugar y se espera que hoy o mañana finalicen los trabajos, ralentizados por la lluvia de ayer, que permitan el uso completo de las plazas de aparcamiento.
La búsqueda de un sitio para estacionar fue un quebradero de cabeza para los muchos visitantes que se acercaron estos días a la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA), abierta desde el sábado. A primera hora de la tarde era prácticamente imposible aparcar en el parking del Palacio de Deportes y de El Molinón, problema que ayer se suavizó con la apertura de Hermanos Castro y la lluvia que por la mañana redujo la asistencia al Recinto Ferial de Asturias Luis Adaro.
En el tiempo en el que estuvo cerrado el parque, se incorporó en el acceso de vehículos al parking un control de gálibo para impedir la entrada de autocaravanas al lugar, como se había hecho previamente en El Molinón. «No puede ser que lugares emblemáticos cercanos a las playas, a otros recursos municipales, estén saturados de autocaravanas aparcadas semanas o meses enteros», explicó el concejal de Tráfico y Movilidad, Pelayo Barcia, en enero a miGijón, tras la adquisición de estos elementos móviles.

