Una vez los aliados políticos del Gobierno avisaron del voto en contra Daniel Forcada como sustituto de Francisco González Orejas, el PSOE asume la selección del cargo a un año de las Elecciones con la interinidad en el horizonte

La propuesta que traía el presidente del Principado para resolver la jubilación de Francisco González Orejas ha tropezado con la negativa de los aliados políticos y de las fuerzas sociales asturianas. Este periódico adelantó que el PSOE había pensado en el periodista navarro Daniel Forcada para sustituir en el cargo al director general saliente y la noticia molestó a IU-Convocatoria por Asturies, tal y como informó Nortes, porque los socialistas habían ignorado a sus aliados en la coalición de Gobierno en la selección de uno de los mandos más sensibles ante las elecciones autonómicas, a celebrar en mayo de 2027.
El plan Forcada, que mantuvo una reunión telemática con IU en la que mostró su interés por el cargo, fue detenido de inmediato por los socialistas y, a pesar de los esfuerzos de Presidencia por el redactor de prensa sin experiencia en Asturias, ni siquiera lo inscribieron como candidato. Como ninguno de los grupos políticos presentó una alternativa, el plazo se ha prorrogado hasta el 21 de mayo. Las negociaciones vuelven a la casilla de salida, pero ahora en un contexto más enrarecido. Por un lado, los grupos políticos de la Junta descubrieron el plan que pretendía el PSOE y, por otro, la recolección de votos sucede durante el tenso debate por las responsabilidades políticas y las indemnizaciones de los cinco mineros muertos en Cerredo.
Además, durante el primer intento fallido del proceso de elección, la sensibilidad social se ha manifestado a través de la Academia de la Llingua Asturiana (ALLA). El presidente de esta institución, Xosé Antón González Riaño, manifestó a este periódico su rechazo ante cualquier candidato que, tanto en su biografía como en su currículo, no mostrara conocimientos de la sociedad y la cultura asturiana. «Tien que tener unes carauterístiques de respetu, de consideración, de sensibilidá y de convicción, que ye mui importante, sobre’l papel que tiene que xugar la televisión na normalización del asturianu», declaró González Riaño. También mostró su sorpresa la organización Iniciativa pol Asturianu ante el perfil propuesto por el PSOE y reclamó un candidato consciente de «la realidad asturiana».
En este sentido, parece que el nuevo candidato socialista a ocupar la sensibilidad asturiana debería ser un periodista con experiencia en la gestión de equipos audiovisuales, conocimiento del medio asturiano y con dilatada trayectoria en medios públicos. Ahora le toca al PSOE convencer a sus aliados de quién es la mejor opción.
¿Y si no lo consigue? En el horizonte, y ante la falta de un candidato claro, se dibuja la posibilidad de que las votaciones fracasen en la Junta General del Principado y la elección recaiga en el Consejo de Administración de la RTPA, que nombraría de manera interina al nuevo director o directora de la RTPA. Así fue nombrado Francisco González Orejas director interino, en 2019, cuando sustituyó a Antonio Virgili y en este régimen se mantuvo al frente del cargo durante siete años. El mismo día de la elección, el Consejo de Administración instó a la Junta General a que activara el mecanismo para el nombramiento de un nuevo director general, que solo ocurrió por jubilación.
En estos momentos, el Consejo de Administración está formado por ocho miembros elegidos en 2022 por las fuerzas políticas de entonces: el PSOE (tres miembros), el PP (dos), Podemos, Ciudadanos e IU (estos con uno). En el grupo de los socialistas, compuesto por Carmen Veiga, Adolfo Camilo y Norma Bernad, esta última parece la favorita de Presidencia para asumir la dirección general interina. Bernad es la actual coordinadora del programa de Gobierno para Asturias, elegida por la Comisión Ejecutiva Autonómica de la Federación Socialista Asturiana, en 2022, y sobre todo fue una notable profesional de la asesoría en materia de imagen y comunicación política en Ferraz, donde se convirtió en persona de total confianza de Adrián Barbón.
La redacción de la RTPA ya ha comunicado sus necesidades a los diferentes grupos parlamentarios ante este capítulo sin resolver. Lo primero que reclaman los profesionales de la sociedad pública es el incremento presupuestario de las cuentas anuales, para dejar de ser la segunda televisión autonómica con menos ayudas. Los 34 millones anuales son escasos para construir una plataforma audiovisual propia del siglo XXI. En estos momentos, por ejemplo, la elaboración de contenidos web está subcontratada y fuera de la sede ubicada en La Laboral. Sin embargo, tal y como ha podido saber este periódico, la cuestión que más preocupa a la redacción en el nombramiento del director o directora general de la RTPA es la independencia de información. Los periodistas del ente temen que, ante el horizonte electoral inminente, la sustitución de González Orejas esté condicionada por este hecho y derive en la amenaza de la injerencia política. Por eso prefieren que el nombramiento se realice con el acuerdo de la mayoría de los diputados de la Junta General y no en el Consejo de Administración.