La alcaldesa comunicó que el Ayuntamiento prevé licitar el servicio de línea caliente en un mes, pero la Federación de Asociaciones de Familias del Alumnado Miguel Virgós y varias AMPAs recelan de un nuevo cambio de plazo y apuntan que esta prestación «no responde a la solución definitiva» que reclaman

El paso al frente dado el viernes por la alcaldesa Carmen Moriyón después del desencuentro vivido la semana pasada entre las familias con el concejal de Deportes y Educación, el popular Jorge Pañeda, por la problemática de los comedores se tradujo en la fijación de un nuevo plazo para la licitación del servicio de línea caliente —el Ayuntamiento prevé ahora sacarla en un mes—, pero la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos Miguel Virgós confesó salir de la reunión celebrada en la tarde de ayer con «sensación agridulce e incredulidad». «Aunque este anuncio podría suponer un pequeño avance respecto a la situación actual», las familias subrayan que «este paso no surge de manera espontánea, sino que es fruto de años de lucha, insistencia y reivindicación por parte de las familias cuyos hijos e hijas comen cada día en los comedores de los colegios públicos», apuntan en un comunicado.
Así, aunque valoran cualquier mejora, también dejan claro que «los plazos se han ido modificando de forma reiterada durante meses y que la línea caliente no responde a la solución definitiva» que reclaman. Su demanda es «firme» y se trata de «una cocina de proximidad, con producto cercano, de calidad, saludable, sin presencia de plásticos y adaptada a las necesidades reales del alumnado». Un modelo de comedor «que priorice la alimentación sana, el entorno local y un servicio que responda verdaderamente al bienestar de niños y niñas».
La FAPA Miguel Virgós, que entregó ayer a la alcaldesa un documento de 8 páginas titulado ‘Propuestas de las familias para mejorar los comedores escolares’, apunta, junto a las AMPAs, que sigue «a la espera de una respuesta concreta a las demandas» que vienen presentando de manera formal «sobre las mejoras necesarias en el comedor». En ese sentido, considera «imprescindible que estas peticiones no queden sin atender y que se abra un proceso de diálogo real que permita avanzar hacia un modelo de comedor digno y adecuado para las familias».