La Junta de Gobierno Local aprueba el expediente de contratación, que prevé la prestación del servicio durante dos años y medio, prorrogables otros dos, y que también incluye la atención temprana para el Segundo Ciclo de Infantil y Primaria
Paralelamente, se ha autorizado la prórroga del contrato del servicio de comedor para las escuelas infantiles de 0 a 3 años, hasta que empiece a ejecutarse el nuevo pliego, actualmente em fase de tramitación

¿Está Gijón, tal vez, vislumbrando el final de sus enquistadas tensiones por el servicio de comedores que se presta en los centros escolares de la ciudad? Es difícil asegurarlo tajantemente… Pero podría ser. Y es que este mismo martes, mediada la mañana y cumpliendo con lo previsto desde hace días, la Junta de Gobierno Local ha aprobado el expediente de contratación para adjudicar la preparación y distribución de desayunos y almuerzos mediante el llamado método de ‘línea caliente’, y la atención temprana en los colegios del Segundo Ciclo de Infantil y Primaria. En la práctica, la decisión equivale a dar carpetazo, una vez completado el proceso iniciado hoy, al modelo de la ‘línea fría’, todavía en vigor, y fruto de agrias polémicas entre la Concejalía de Educación y los padres de los alumnos beneficiarios, que llevan varios cursos encadenando quejas por la mala calidad, la escasa variedad y la necesidad de recalentar los platos contemplados en tal opción. Y es, a todas luces, un pliego goloso… No en vano, el presupuesto base de licitación se ha fijado en la friolera de presupuesto base de licitación de 18.752.750,96 euros, IVA incluido.
Según han detallado fuentes municipales, a través de un comunicado remitido a los medios, la duración de ese contrato será de dos años y medio, treinta meses, aunque se contempla la posibilidad de ampliarlo por espacio de otros dos años. Un periodo suficiente, opinan en el entorno del Ayuntamiento, para que el nuevo modelo ‘aterrice’ y se aclimate a la realidad de la urbe, adaptándose a las necesidades de los distintos colegios. A partir de ese momento, pasará a la historia la llegada a la ciudad de la comida refrigerada, y su posterior recalentamiento en los comedores; desde entonces, los alimentos se cocinarán diariamente, y se distribuirán desde instalaciones centralizadas a los centros educativos en cuestión. En fin, un paso adelante que, se espera, aplacará el malestar de los progenitores y tutores, si bien todavía son numerosas las voces que abogan por ir un paso más allá, e invertir en cocinas de proximidad, dotando a cada centro educativo de una de ellas. Una posibilidad, hoy por hoy, descartada por el Ejecutivo gijonés, tanto por su astronómico coste, como por la dificultad de adaptar los centros.
En todo caso, la inclusión en el contrato de aspectos como el cuidado de la salud bucodental, la supresión de ultraprocesados o la mejora de las ratios -con un monitor por cada quince alumnos en el desayuno, y uno para cada ocho en Infantil y uno para catorce en Primaria durante los almuerzos- ya fue festejada el pasado mayo por buena parte de las asociaciones de madres y padres (AMPA), muchas de ellas aglutinadas dentro de la Federación de AMPA de Centros Públicos de Gijón y Carreño (FAPAS Xixón), y de la FAPA ‘Miguel Virgós’. Menos aplaudido ha sido el aumento de los precios de los menús, que se situarán en 40 euros, una cantidad que desde la ‘Miguel Virgós’ tachaban hace una semana de «prohibitivo». Y todo ello, en un contexto en el que Serunion, empresa adjudicataria del contrato de ‘línea fría’, ha visto extendida la duración del mismo hasta fin de curso -aunque sin coste adicional para las familias-, pese a haber sido expedientada por el Ayuntamiento tras descubrirse el uso de aceite de girasol, en vez del de oliva, en la preparación de los platos. Al margen de todo ello, esta mañana la Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a otra prórroga: la del contrato de servicio de comedor para las escuelas infantiles -de 0 a 3 años- hasta el inicio de la ejecución del nuevo pliego, actualmente en fase de tramitación.