La FAPA Miguel Virgós celebró este martes una asamblea abierta con padres y madres para informar de la situación del servicio; informaron de la confirmación por parte del Ayuntamiento de la apertura de un expediente a la empresa adjudicataria por el uso de aceite de girasol en lugar del de oliva

Con el nuevo contrato de comedores escolares en proceso, que se publicará este mes tras su paso por Asesoría Jurídica e Intervención, y después de la celebración el jueves de la Comisión de Seguimiento de Comedores del Consejo Escolar Municipal, celebrada por primera vez en el curso tras la insistencia de las AMPAs, la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de la Escuela Pública de Asturias (FAPA) Miguel Virgós llamó ayer a una nueva asamblea abierta «para informar sobre la situación del servicio y acordar nuevas acciones ante la falta de sanciones efectivas por parte del Ayuntamiento tras las denuncias presentadas sobre la gestión de la empresa adjudicataria del servicio», rezaba la convocatoria. «Hicimos un resumen de todos los acontecimientos que han ido pasando e informamos a las familias de una llamada que se ha producido a la Federación, del concejal, comunicándonos que se iba a abrir un expediente a la empresa del comedor», resumió la reunión Silvia Lodos, presidenta del AMPA del CP Los Campos y representante de la Plataforma ‘Queremos comer bien’.
Este expediente se produce por el uso de aceite de girasol en los menús escolares, incumpliendo así las condiciones del contrato de adjudicación del servicio, que marca que debe emplearse de oliva. No obstante, desde Miguel Virgós ponen «en tela de juicio» esta acción del Ayuntamiento «porque siempre nos prometen las cosas y nunca se llevan a cabo. Parece que lo de atrás ya no importa porque, como vamos a empezar con línea caliente, todo se borra, y no va a ser así; por nuestra parte, desde luego que no». En ese sentido, recuerdan que el objetivo final «siempre va a ser la cocina de proximidad» y que el modelo del nuevo contrato «es una tirita para salir del paso».
Otro tema que se puso a debate en la asamblea que tuvo lugar en la tarde de ayer en el local de la Asociación de Pensionistas de Gijón, en El Polígono, es el encarecimiento de los precios del menú. «Ya se nos dijo desde el Ayuntamiento que son 40 euros», relata Lodos, que sentencia: «Es prohibitivo. Una familia no se puede permitir 142 euros, teniendo dos hijos, 284». Por este motivo, «pedimos explicaciones al Ayuntamiento sobre qué va a hacer con esto, si va a asumir la diferencia», al tiempo que recuerdan «que estamos discriminados con respecto a los comedores de la consejería porque tienen un tope de 4,50 y el resto lo aportan ellos. Queremos saber qué impedimento legal hay para que el Ayuntamiento no haga lo mismo con los usuarios del comedor de Gijón».
Por último, también se trató «la dificultad para pedir las etiquetas de los productos que dan de comer a nuestros hijos. Mandamos e-mails que no nos contestan, por lo que también vamos a pedir explicaciones».