Las voces fueron detectadas anoche por dos vecinos a la entrada del pueblo de Loroñe; pese a que no consta ninguna denuncia por desaparición en el lugar, el despliegue de efectivos por tierra y aire está siendo masivo, y se intentará desbrozar la zona

No se sabe quién es. Tampoco qué aspecto tiene. Y, lo más importante, se ignora dónde está. Solo se conoce un dato: sus llamadas de auxilio fueron oídas la pasada noche. Pese a tener tan poca información en su poder, el Servicio de Emergencias del Principado (SEPA) se ha lanzado a buscar a una posible persona desaparecida a la que dos particulares escucharon pedir ayuda desde unos matorrales a la entrada del pueblo de Loroñe, en Colunga. Por el momento, hay dos grupos de trabajo de Bomberos del Principado, desplegados desde los parques de Villaviciosa y Llanes, rastreando la zona, asistidos por perros de la Unidad Canina y por agentes de la Guardia Civil, y con apoyo aéreo de drones proporcionados por ambos cuerpos.
Según fuentes del SEPA, la alerta se recibió a las 22.22 horas de ayer, aunque la oscuridad imperante impidió acometer una labor de rastreo a conciencia hasta esta mañana. La zona, anexa al rio Espasa, es sumamente frondosa, por lo que no es fácil entrar en ella sin herramientas especializadas. Así las cosas, la táctica a seguir hoy será desbrozar el punto en el se oyeron las voces, abrir un camino y penetrar en la maleza, hasta dar con la persona en cuestión. Además, el componente aéreo obtendrá refuerzos, pues a lo largo de la jornada se unirá a los drones uno de los helicópteros medicalizados del Principado, tripulado por el Grupo de Rescate.