La aspirante a liderar la candidatura socialista a la alcaldía de Gijón acusa a la actual regidora de descuidar cuestiones tan críticas como la seguridad ciudadana, la planificación estratégica o las demandas vecinales, y clama por «un cambio de rumbo» de cara a las municipales de 2027

¿Qué ha hecho Carmen Moriyón en los tres años y dos meses transcurridos desde que tomase posesión como alcaldesa de Gijón? La pregunta ocupa la mente de muchos de sus defensores; especialmente de aquellos que tratarán de esgrimir sus logros, reales o supuestos, para repetir la victoria en las municipales de mayo de 2027. Pero también se la hace una mayoría de sus detractores, crítica con una gestión a menudo tachada por ellos de insuficiente, desajustada e ineficaz. Y entre esos último se halla Carmen Moreno… Si bien ya tiene una respuesta. La aspirante a liderar la candidatura socialista gijonesa en los próximos comicios ha acusado este jueves a Moriyón de «estar alejada de los problemas de la ciudadanía», de haber desatendido varias cuestiones capitales, y de no haber proporcionado a la urbe un rumbo adecuado. Y no solo ahora, sino ya en sus dos mandatos precedentes, que la tuvieron en el poder entre 2011 y 2019. Acusaciones todas que han servido a Moreno para solicitar, una vez más, el apoyo de la militancia a su plan, presentado por su protagonista como la única alternativa viable al escenario político actual.
«Moriyón se cansó de repetir que iban a trabajar a tres turnos y, después de trece años, nos hemos dado cuenta de que siguen durmiendo la siesta, dejando a un lado la gestión municipal», afirma la aspirante del PSOE en el escrito remitido a los medios, convencida de que en la alcaldesa, como en su partido, Foro, coexisten dos realidades: la existencia de claros síntomas de agotamiento, y el mantenimiento de un perfil bajo ante las necesidades de los barrios. Y es que, prosigue Moreno, «pese a contar con competencias y recursos suficientes, la ciudad sigue sin respuestas para sus problemas más urgentes». A su parecer, esa lista la integran cuestiones tan sensibles como la seguridad ciudadana, en la que percibe una inacción a la hora de lograr «proteger a los comerciantes y una mayor presencia institucional en los barrios», o la vivienda, asunto marcado por la «falta de avances» en programa como el ‘Plan Llave’, y por la flagrante oposición municipal a la decisión del Principado de declarar Cimavilla y La Arena zonas tensionada. A mayores, para la socialista faltan planificación, «un proyecto de futuro, no una sucesión de anuncios y fotografías»; apoyo directo al tejido comercial y, crucial, una escucha activa de las necesidades de todos los ciudadanos, incluidos lo de los barrios.
«Para poner en la agenda los problemas relevantes hay que pisar la ciudad, hablar y escuchar a los ciudadanos», sentencia Moreno, que se ve a sí misma como la mejor opción para plantar cara de tú a tú a Moriyón y a los suyos. Hasta entonces, su reclamación es clara: que se adopten medidas efectivas y directas para hacer de Gijón «una ciudad segura, inclusiva, limpia, accesible, feminista y con un fuerte ecosistema empresarial».