El hombre, que fue detenido el pasado viernes y permanece en prisión provisional, ha sido condenado por quebrantar la orden de alejamiento semanas antes de aquel suceso; según la Fiscalía, llegó a «reírse burlonamente» de la mujer cuando pidió ayuda

Van a ser cuatro los días que cumpla en el Centro Penitenciario de Asturias el hombre acusado de intentar matar a su expareja el pasado viernes, en El Llano, y, mientras aguarda a que se le procese por aquel intento de homicidio, los primeros pesos de la justicia han comenzado a desplomarse sobre él. Tal como notificaban este miércoles fuentes de la Fiscalía del Principado, el sujeto era condenado ayer a nueve meses de cárcel por quebrantar la orden de alejamiento de la mujer semanas antes del presunto apuñalamiento, después de llegar a un acuerdo, precisamente, con el Ministerio Fiscal. En todo caso, y como ya se ha dicho, el individuo, que se halla en prisión provisional comunicada y sin fianza desde que se entregase a la Policía Nacional el 14 de agosto, todavía debe ser juzgado tanto por el ataque perpetrado ese día contra su expareja, como por la segunda violación de la orden de alejamiento que dicho asalto implicó. Por ello, es muy posible que el tiempo que deba pasar en dependencias penitenciarias se vea, finalmente, incrementado.
Siempre según la Fiscalía asturiana, esa primera vulneración del alejamiento -la que ha derivado en la condena impuesta ayer- se produjo el 4 de agosto. Ese día, alrededor de las 11.05 horas, el futuro apuñalador interceptó a su expareja en la vía pública y la siguió por la calle, indiferente a las peticiones de auxilio que ella lanzaba. Por fin, la mujer logró refugiarse en un local y ser asistida por una tercera persona; el hombre pasó delante de ambos y «se rio burlonamente», para terror de la víctima. Y no había sido la primera vez que trataba de intimidarla, si bien sí fue la primera que lo hizo físicamente… Si la orden de alejamiento -que incluía prohibición de comunicación- se decretó el 28 de julio, los días 31 de ese mes y 3 de agosto el ahora condenado se puco en contacto con ella por medio de mensajes, audios y vídeos, enviados a través de su smartphone. Es fácil imaginar la inquietud que todo ello, en bloque, causó en la que, unas semanas más tarde, sería víctima del ataque por la espalda.
Ese último suceso, el más grave de los recogidos hasta la fecha y por el cual sigue esperando ser procesado, se produjo el viernes 14 de agosto, en el cruce de la avenida Gaspar García Laviana con la calle Niño Jesús. La mujer, que se dirigía a su puesto de trabajo, fue asaltada de forma sorpresiva por su expareja, que portaba un arma blanca. Sin mediar palabra, le asestó varias puñaladas, hiriéndola en el rostro, antes de huir del escenario. Varios transeúntes y clientes de los negocios hosteleros cercanos se lanzaron a asistir a la mujer, que no perdió la consciencia, y que identificó al agresor una vez los agentes policiales se personaron allí. Por su parte el individuo, que estuvo fugado varias horas, terminó entregándose voluntariamente en la comisaría de El Natahoyo; este lunes el Ministerio Fiscal solicitó la prisión provisional ante el riesgo de fuga y de reiteración delictiva, petición que, a la postre, fue acepta por la autoridad judicial.
Las Administraciones recuerdan que el teléfono 016 permanece operativo las 24 horas del día durante todo el año para atender a las víctimas de violencia de género. También están disponibles el servicio de WhatsApp en el número 600 000 016, el chat online de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género y el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es.