El 6 de marzo, durante una protesta contra la violencia machista, un agitador de extrema derecha de Gijón amenazó de muerte a una de las integrantes; este martes, en el inicio del juicio, sus compañeros exigirán medidas «reales» para detener la escalada de violencia

Asturias sigue aún muy pendiente de la futura resolución de la agresión que, en la madrugada del 11 de septiembre, ocho jóvenes -seis de los cuales ya fueron detenidos- perpetraron en Oviedo contra los militantes de la Asamblea Moza d’Asturies (AMA) Rubén Rosón y Jorge Fernández, y que, afirman las víctimas, habría tenido una motivación ideológica. Sin embargo, a la espera de novedades en lo concerniente a ese caso, otro de ellos, afortunadamente sin tales derivadas físicas, será llevado a juicio este martes. A primera hora de la mañana, en los Juzgados de Gijón, se sentará en el banquillo cierto conocido agitador de extrema derecha que, el pasado marzo, profirió amenazas de muerte e insultos contra una de las portavoces del Sindicato de Estudiantes, y del colectivo Libres y Combativas. Y, coincidiendo con el arranque del proceso, esa misma organización dual se concentrará a las 10.30 ante el Palacio de Justicia, con un doble objetivo en mente: visibilizar su apoyo a la víctima y exigir a las Administraciones «medidas reales» que pongan freno a lo que consideran «una escalada de conductas fascistas» que, temen, podrían llegar a degenerar el sucesos mucho más trágicos.
Según relatan fuentes del Sindicato, los hechos tuvieron lugar el 6 de marzo de este año, durante la manifestación convocada en el marco de la huelga estudiantil contra la violencia machista. El acusado, identificado como R. S. M., se aproximó a las personas concentradas y comenzó a «insultarnos, a amenazarnos y grabarnos en vídeos y fotos; sobre todo, a las chicas». Su presencia, aseguran las mimas fuentes, es frecuente en ese tipo de actos, «siempre con la intención de reventarlos»; sin embargo, ese día fue demasiado lejos. En un momento dado las descalificaciones, ya elevadas, dieron paso a la expresión «¡Os voy a llevar a todas por delante!», a la que las aludidas respondieron con «más consignas antifascistas». Y el individuo, viendo que sus palabras no surtían efecto, se acercó a una de las representantes de la protesta y le espetó «¡Si me tocas, te mato!». Aquellos fue la gota que colmó el vaso, y la interpelada optó por interponer una denuncia contra el sujeto. La misma por la que las partes se verán las caras mañana en los Juzgados de Gijón, y por la que una de ellas contará con el arropo de quienes apoyan su causa.
«No es un caso aislado; llevamos años viendo como este mismo fascista pretende reventar las movilizaciones feministas, acosando e intentando amedrentar a quienes luchamos por nuestros derechos, y contra la lacra del machismo y la violencia contra las mujeres», detallan, en un comunicado, las portavoces del Sindicato. En ese sentido, fuentes cercanas a la directiva de dicha organización vinculan al acusado, directa o indirectamente, con «organizaciones de extrema derecha«; y, si bien esa conexión no ha podido ser demostrada, este diario sí ha constatado que en los perfiles en redes sociales del individuo abunda la simbología franquista, carlista e, incluso, neonazi. Un nexo, en fin, que el Sindicato asocia con las dinámicas que se registran en distintos puntos de la geografía nacional; en Oviedo, sin ir más lejos. «Esto es el resultado de los discursos de la derecha y la ultraderecha, del PP y de Vox, como hemos visto estos días con la brutal agresión a los compañeros de AMA en Oviedo, o los brutales pogromos contra las personas migrantes en Ceuta», afirman. De ahí que reclamen, como lo harán mañana, medidas efectivas que pongan fin a la «impunidad de la que gozan estos elementos y grupúsculos fascistas por parte de un aparato del Estado que jamás fue depurado tras la dictadura franquista, lo que les envalentona».