El buque, con más de 3.000 pasajeros a bordo, permanece amarrado al muelle Romualdo Alvargonzález desde primera hora, en la segunda escala de un viaje que empezó el sábado en Southampton, que ya ha incluido Santander, y que continuará en Ferrol

Ni siquiera el inminente eclipse solar total fechado para mañana, un fenómeno que promete paralizar buena parte del país, logra ‘eclipsar’ -valga la redundancia- un hecho indiscutible: la iniciada ayer promete ser la ‘semana fantástica’ de los cruceros en Gijón. Si este lunes, por primera vez en su dilatada historia, recalaba en El Musel el mastodóntico ‘Liberty of the Seas’, hoy martes su lugar en el muelle Romualdo Alvargonzález ha sido ocupado por otro gigante de los mares… Y por uno con un toque ‘very British’ bien visible a simple vista: el MV ‘Ventura’. Niña bonita de la angloestadounidense P&O Cruises, la nave, que atracó con las primeras luces del alba, luce en su sección de proa una nada discreta ‘Union Jack’ -la bandera nacional del Reino Unido- directamente pintada en su casco inmaculadamente blanco. Un pintoresco detalle compartido con el MS ‘Arcadia’, parte de la flota de la misma naviera, un viejo conocido de la ciudad –su última escala se produjo este mismo julio– y con el que, de hecho, decenas de testigos están confundiendo al recién llegado. No obstante, no se equivoquen… Sin desmerecer al ‘Arcadia’, el ‘Ventura’ es un poco más impresionante.
Fue el reputadísimo astillero italiano Fincantieri el que, a finales de agosto de 2006, puso en grada este buque en sus instalaciones de la localidad de Monfalcone, en respuesta a un encargo específico hecho por la Carnival Corporation, de la que P&O es subsidiaria. Su quilla tocó las aguas por primera vez el 8 de junio de 2007, aunque la botadura se demoró hasta el 16 de abril del año siguiente, una ventana de tiempo necesaria para equiparlo por completo y realizar las pruebas de mar. Ahora bien, la espera mereció la pena, porque el ‘Ventura’ tuvo por madrina a una celebridad de alcance internacional: la laureada actriz inglesa Helen Mirren, encargada de lanzar contra su proa la tradicional botella de champán… Algo que hizo tras un espectacular descenso en rápel desde un helicóptero de los Royal Marines -unidad de operaciones especiales de la Armada de Su Majestad-. Dos días después zarpó para su singladura inaugural y, desde entonces, se ha convertido en una presencia recurrente en el Mediterráneo, protagonizando anécdotas como el rescate de tres náufragos de una moto acuática frente a las costas de Gibraltar en 2018, o una avería al poco de zarpar de Santa Cruz de Tenerife en 2019, que dejó al navío sin propulsión y al garete, y que forzó su retorno al archipiélago balear con ayuda de varios remolcadores.

Antes se ha dicho que sus detalles técnicos lo hacen un tanto más espectacular que el ‘Arcadia’ -tampoco mucho, todo sea dicho-, y he aquí los datos que lo demuestran. Con 288,6 metros de eslora, 36 de manga y un peso que rebasa las 116.000 toneladas en bruto, el ‘Ventura’ puede alcanzar una velocidad de 23,2 nudos -equivalentes a 43,0 kilómetros por hora, en lenguaje terrestre-, tope nada despreciable que posibilitan sus seis enormes máquinas Wärtsilä. Construido sobre los planos de la denominada ‘clase Grand’, el crucero tiene catorce cubiertas, y sus comodidades incluyen piscinas, gimnasios, salas de cine y baile, y múltiples opciones más. Todo ello, a disposición de un pasaje que rebasa las 3.000 personas; las mismas que hoy gozan de las delicias de Gijón y de Asturias, mediante rutas guiadas, actividades temáticas y expediciones a puntos emblemáticos del Principado. Eso sí, el tiempo corre… Y, una vez el martes se adentre en la tarde, el ‘Ventura’ soltará amarras y enfilará hacia Ferrol, siguiente para de su viaje; desde allí aproará hacia Funchal, en Madeira, y hacia Lisboa, antes de retornar a España para una breve escala en Vigo, previa a su regreso al puerto británico de Southampton, punto de inicio y de final de su aventura.