Pocas horas después de que «otra familia fuese exterminada en Gaza», las organizaciones convocantes presentan el cartel y el programa oficiales de la cita, que regresará al Pueblo de Asturias el domingo con charlas, talleres, juegos y fiesta

Es probable que quienes, en sus veinte años de historia, hayan acudido a alguna de las ediciones del Festival Aéreo de Gijón se hayan fascinado al contemplar el caza Eurofighter ‘Typhoon’, punta de lanza del Ejército del Aire y del Espacio, una máquina magnífica y sofisticada… Capaz de transportar bajo sus alas hasta 7.500 kilos de bombas y misiles. También muchos habrán quedado prendados del veterano AV-8B ‘Harrier’ II de la Armada, avión de ataque famoso por su capacidad de despegue y aterrizaje verticales… Y por la posibilidad de portar casi seis toneladas de armamento, suficientes para arrasar una posición enemiga o, en su defecto, un pequeño emplazamiento civil. Porque, más allá de su espectacularidad, las aeronaves anteriores, al igual que todas aquellas militares participantes en el evento, comparten un punto en común: su concepción como medio de neutralizar a un posible rival. El mismo espíritu contra el que este fin de semana, coincidiendo con dicho Festival, se revelará una nueva edición de la ‘Folixa pola Paz’, que el domingo regresará al Pueblo de Asturias con música, talleres, juegos y, sobre todo, la clara voluntad de oponerse al militarismo y al belicismo. Su cartel y su programa oficiales han sido presentados esta mañana en el Ayuntamiento, con el auspicio de Izquierda Unida (IU) y Podemos Xixón.
Organizada conjuntamente por la Coordinadora de ONGD del Principado (CODOPA), por Acción en Red, por los Conseyos de Mocedá de Xixón y Asturias y, por primera vez, por Ecoloxistes n’Aición, las propuestas tendrán un pequeño entremés el viernes. No en vano, a las 18 horas de ese día, en la Casa del Chino de Cimavilla, se impartirá la charla ‘Diálogos contra la guerra: el papel de la Universidad de Oviedo en el rearme del Estado español’, a cargo de la trabajadora de dicha institución Eva Fernández, y de los profesores Beatriz González y Pablo Revuelta, con Lucía Aller como moderadora. Al mismo tiempo habrá juegos infantiles, se repartirán pequeñas piedras decoradas con mensajes pacifistas, y a las 19 horas la charanga Ventolín iniciará un pasacalles para anunciar la gran cita. Esta última será el domingo, en el Pueblo de Asturias, y arrancará a las 12 con la sesión de cuentacuentos ‘Bajo el mismo cielo’, dirigida por Va de Verde y Azul. Tras un vermú amenizado por Pau Santirso y María Vázquez, a las 14.10 representantes del Programa Asturiano de Atención a Víctimas de la Violencia en Colombia leerán el manifiesto, y a las 14.15 se servirá la comida, a precios populares, y ofrecida por la Comunidad Saharaui Residente en Asturies (COSARA) y por Milenta Muyeres, encargada de la barra. Finalizado el almuerzo, será el momento de los juegos y la música, con las actuaciones de Soi Panderetera, Triple Malta y Queen Monrise. El programa completo puede consultarse en este enlace.
«La paz no se construye con cazas, ni con misiles, ni con tanques; se construye con justicia social y climática, con cooperación entre los pueblos y con el respeto a los derechos humanos»
«Como otros años, vamos a contrarrestar el festival militar del próximo domingo, y toda la semana militarista que tendremos antes», ha precisado Javier Arjona, en calidad de representante de CODOPA, durante la presentación de la ‘Folixa pola Paz’. Y motivos, ha recalcado, «hay muchos; uno de ellos, de máxima actualidad, porque tenemos una familia entera exterminada anoche en Gaza: el papá, la mamá, los cuatro hijos…». Semejante acto, perpetrado por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), fue realizado por una tropas que, a menudo, se valen de materiales como algunos de los que se exhibirán en Gijón estos días, y utilizando una tecnología para cuyo desarrollo la Universidad de Oviedo, a través del polémico proyecto TICHE, juega un papel clave. «Vamos a sufrir el ‘Eurofighter’, el ‘Harrier’, el ‘Chinook’ y un montón de aeronaves que siegan vidas en otros países; todos ellos tienen algún historial de operativo militar, y esto, en un contexto en el que el Gobierno español ya está en el top quince de inversión en gasto militar», ha afeado Lucía Nosti, en nombre de Acción en Red. Además, junto al daño humano existe otra dimensión: el deterioro medioambiental. En palabras de Paco Ramos, de Ecoloxistes n’Aición, las guerras «destruyen vidas, pero también ríos, bosques, suelos fértiles y mares; contaminan el aire y el agua, aceleran la pérdida de biodiversidad, y condenan a la miseria a generaciones presentes y futuras».
Como contrapunto a esa «propaganda de la guerra y del militarismo», existe un mensaje alternativo: el que condensa «los valores de la paz, que son los que vamos a defender, en formato de folixa«. Algo con lo que, como los anteriores, se mostraron de acuerdo Rodrigo Díaz, representante del Conseyu de Mocedá d’Asturies; Paloma Navarro, su homóloga en el de Xixón, y Miguel San Miguel, de la Plataforma ‘Asturies por Palestina’, también presentes en el acto, al igual que Javier Suárez Llana, portavoz de IU, y Olaya Suárez, de Podemos. «La paz no se construye con cazas, ni con misiles, ni con tanques; se construye con justicia social y climática, con cooperación entre los pueblos y con el respeto a los derechos humanos», han sentenciado. Un objetivo ambicioso, sí, pero en el que los convocantes creen, y en defensa del cual la ‘Folixa de la Paz’ será un grano de arena más.